domingo, 15 de octubre de 2023

ID POR TODO EL MUNDO

 

            Hace tiempo que oigo esta frase y siempre me interpela a pensar en ese mandamiento que Jesús nos hace: “ID”

          Poner mis pies en disposición de caminar, abandonar la comodidad de mi casa; levantarme y dejar atrás todo aquello que me ata. Me indica movimiento y no sedentarismo, me invita a tener que salir de mi yo para plantearme que hay otras vidas.

            Este año el lema de Cursillos de Cristiandad es “Anunciad lo que vivís” y está enmarcado en un cartel que al principio no entendía, hasta que el otro día en la capilla, comprendí que se trataba de estar rodeado de gente: algunas en blanco y negro, o grises y otras en color; unas más cerca y, por lo tanto, se ven bastante bien los rasgos; otras en cambio, se van difuminando. Y comprendí que ahí estaba yo, entre todo ese gentío.

            Para anunciar algo primero tengo que conocerlo. Y esto me lleva a mi Ideal cristiano. Ese ideal que un día descubrí y que me hizo ver que yo era grande para Alguien, y que ese Alguien estaba dispuesto a darlo todo por y para mí. A que ya nunca estaría sola. Unas veces difuminada, otras en blanco y negro o gris, pero muchas veces en COLOR y con nitidez.  

            Lo que vivo hoy no tiene nada que ver con lo que he vivido ni viviré, porque el Señor es tan grande que hace nuevo cada día. Pero sí, estoy segura de que mis Pies van en camino y mi Corazón arde, como dice el lema del este año del Domund, cada día que amanece, cada instante que me permite vivir con los míos; cada momento que comparto con todos y cada uno de los que el Señor pone en mi camino.

            Buen curso, que viajemos mucho, que nos veamos en cada rincón de la vida, pero de la VIDA EN, POR Y PARA CRISTO.

Pilar Calvo de la Torre

miércoles, 4 de octubre de 2023

¿DEBEMOS MOSTRAR A NUESTROS HIJOS PEQUEÑOS EN REDES SOCIALES?

             No hace mucho tiempo vi en una entrevista a una “famosilla” a la que preguntaron: ¿Qué le dirías a la gente que expone a sus hijos en las redes sociales? Su respuesta fue que “yo lo hago porque es mi hijo, que cada uno haga lo que quiera”. Me quedé preocupado porque lo que decía la entrevistada no me pareció apropiado. Al menos, yo no lo comparto. Pero sé que eso ocurre con infinidad de menores a los que sus mayores exponen en distintas plataformas, seguramente sin tener siquiera conciencia del daño que pueden ocasionarles.

Otro aldabonazo me zarandeó cuando hace un par de días leí la noticia de que Tik Tok, la plataforma de videos en formato corto para móviles, ha sido multada con 345 millones de euros por haber violado la privacidad de los niños. La Comisión de Protección de Datos de Irlanda dictaminó que no protegió la información personal de sus usuarios de entre 13 y 17 años al permitir que sus cuentas se hiciesen públicas, por lo que sus contenidos quedaron a la vista de cualesquiera otros usuarios entre julio y diciembre de 2020. Igualmente, la noticia informaba de que Tik Tok presiona a los adolescentes cuando se unen a la plataforma para que hagan públicas sus cuentas. No los obligan explícitamente, pero sí de forma encubierta a través de diseños atractivos y engañosos que les llevan a aceptar esta condición.

Quiero reflexionar en voz alta sobre este asunto, porque con la vuelta de las vacaciones muchas familias divulgan en redes sociales fotografías y videos en los que muestran la alegría que los ha envuelto en esos días. Seguramente nosotros también lo hayamos hecho o tengamos pensado hacerlo. Es normal. Pero seguro que no nos paramos a pensar que lo que en principio parece una cosa hecha solo con ánimo de agradar y de comunicar nuestra propia felicidad a familiares y amigos, puede ser nefasto para los pequeños. Porque no sabemos hasta donde van a llegar esas imágenes, a qué manos irán a parar y qué uso se hará de ellas.

Yo no soy jurista, aunque tengo los suficientes elementos de juicio como para saber que los pequeños deben ser objeto de protección por parte de los mayores, y que es nuestra misión extremar la cautela en lo que divulgamos de ellos en redes sociales. Además, me he informado de que el artículo 20.4 de nuestra Constitución reconoce que las libertades públicas de expresión tienen su límite “especialmente en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y la infancia”.

Los menores de edad tienen, por tanto, sus derechos a la intimidad y a la propia imagen. Igual que los mayores. Estos derechos son de carácter personal, intransferibles e irrenunciables, y deben estar en todo momento garantizados y protegidos. Pero, desgraciadamente, pueden verse quebrantados cuando se publican fotografías o videos en redes sociales a las que prácticamente cualquier persona puede tener acceso. Esas imágenes, que difundimos sin malicia pero sin ningún control, pueden poner en peligro a nuestros pequeños y adolescentes. Desde el momento en que se publican en una plataforma digital se convierten en un riesgo potencial para ellos, como se ha demostrado en el caso comentado de Tik Tok.

Los padres, que son los que detentan la patria potestad hasta la mayoría de edad, han de garantizar esa protección que precisan sus hijos. En otras palabras, los que tienen el derecho son los hijos, aunque sean menores de edad; y los padres, tíos o abuelos, son los encargados de protegerlos, no pudiendo disponer de sus imágenes arbitrariamente con la excusa de que son sus hijos, sobrinos o nietos.

¿Dónde están, entonces, los límites para la actuación de los mayores? Los límites aparecen en el momento en que con su decisión puedan perjudicar los intereses de los menores. Cada cual deberá evaluar el posible daño que pueden ocasionar las imágenes que publique en las redes sociales. Porque, de lo contrario, cuando alcancen la mayoría de edad los hijos, los sobrinos o los nietos, podrán iniciar acciones legales contra sus mayores por vulnerar alguno de sus derechos.

En definitiva, los padres no pueden disponer impunemente de los derechos de sus hijos “porque son sus hijos”, como decía la entrevistada, sino todo lo contrario: deben salvaguardarlos precisamente porque son menores y están bajo su custodia. 

Antonio Titos Moreno

lunes, 25 de septiembre de 2023

NOMBRE DE LAS CALLES DE CÓRDOBA

La presente presentación tiene el objeto de poner de manifiesto los nombres de calles del casco antiguo de Córdoba, nombres de personas, batallas, religiosas, escritores, eventos, etc., y hay nombres que hacen referencia a ciertos oficios ejercidos durante mucho tiempo en nuestra ciudad. 

Mi participación, es sólo meritoria por localizar publicaciones que hablan sobre el tema y ponerlo en conocimiento de nuestros socios. 

Comenzamos esta primera entrega, con parte de las calles con nombre de ciertos oficios. 

 


 ACEITEROS 

     Empezamos con un caso peculiar. Si entramos en la calle Cruz Conde  desde la plaza de las Tendillas encontraremos a la izquierda una calleja sin salida, y sin nombre también pues sus inmuebles han acabado tomando la numeración de la calle principal. El bloque que hoy podemos ver al fondo de la calleja, que actualmente es el número 5 de Cruz Conde y que se construyó en 1925, era anteriormente el número 7 de la calle Aceiteros. Se trata de lo que aún queda de otra anterior que desapareció en gran parte cuando se conectó la plaza de las Tendillas con la avenida Ronda de los Tejares, arrasando las callejas del barrio de Trascastillo. Partía de la calle San Álvaro, y curiosamente también se llamó con anterioridad Barqueros, al menos desde 1811, otro de los oficios que vamos a ver. Teodomiro Ramírez de Arellano se extrañaba de que en esta calle pudiese vivir alguien con dicha ocupación al encontrarse tan retirada del río. Es extraño que tras la peatonalización de la calle Cruz Conde, cuando marcaron en el suelo el trazado de las antiguas calles que componían esta zona, se olvidaran de la de Aceiteros.

 

  

ACEITUNEROS

      En el barrio de Santa Marina hay una calle que une las de Moriscos y Huerto de San Agustín. Se trata de la calle Aceituno, aunque anteriormente tuvo los nombres de Aceituneros y Aceiteros, como en el caso que acabamos de ver. Al parecer vivían en ella unas familias dedicadas a la compra y venta de aceitunas, y probablemente a la fabricación del aceite. Ramírez de Arellano opina que ya en 1399 la calle se llamaba Aceituno, por lo que hoy en día vuelve a tener el nombre primitivo.

 

ALADREROS

             Este nombre hace referencia a aquellos artesanos que construían y reparaban aperos de labranza, arados, carros, etc. Aladro era el nombre que recibían en ciertos lugares los arados. Bajo el mismo podemos encontrar tres zonas en Córdoba. La primera sería la plaza Aladreros. Aunque en la Edad Media esta denominación afectaba al espacio sin edificar comprendido entre la Puerta de Gallegos y el Monasterio de San Hipólito, tras la urbanización de esta zona quedó reducida a una pequeña plaza, que más bien parece un ensanche de calle, entre la actual plaza Antonio Fernández Grilo y la calle Pintor Cuenca Muñoz.

También como de los Aladreros se conoció antes de 1811 la actual calle Cárcamo, que después pasó a denominarse Santo Cristo de la Misericordia. Curiosamente, la calle Costanillas, que forma esquina con Cárcamo, tuvo también el apelativo del que hablamos.

                 Hay un dato curioso acerca de los aladreros y es que, según un "Auto de Buen Gobierno" de 1726, estaban obligados a apagar cualquier fuego que se produjese en la ciudad, junto con alarifes, albañiles, carpinteros y aguadores.


ALFAYATAS

     Esta calle une las plazas de Abades y la Alhóndiga, en el barrio de la Catedral. Su nombre, que proviene del vocablo árabe hispánico alhayyát, alude a la antigua denominación castellana de las actuales costureras. La palabra alfayata, o alfayate en su acepción masculina, acabó en desuso en el siglo XVII frente al vocablo sastre, procedente de la palabra latina sartory que nos llegó a través del catalán con la forma sartre.

     Tuvo además en la primera mitad del siglo XIV el nombre de Albardería, que era el lugar donde se fabricaban las albardas, que son grandes almohadillas que se acoplan a los lados del lomo de los animales de carga. Poco tiempo después, hacia 1386, se denominó Alcaicería, seguramente por encontrarse en ella un acceso al mercado de la seda, y cuyo nombre proviene del árabe Al-qaysaryya.


Y con esta calle finaliza la primera exposición.

Quedan más calles que se irán mostrando.

José Luis Arjona Lara 


Autor: Rafael Expósito Ruiz.

DOCUMENTACIÓN
- Las calles de Córdoba, Francisco Román Morales.
- Paseos por Córdoba, Teodomiro Ramírez de Arellano.

FOTOGRAFÍAS
- Realizadas por el autor.

lunes, 11 de septiembre de 2023

LA PRIMERA MONEDA DE MEDINA AZAHARA

Desde que se produce la invasión musulmana hasta el año 336 de la Hégira todas las monedas son acuñadas en la península con ceca de Al Andalus, y ese periodo ocupa sobre la nada despreciable cantidad de 230 años. Debemos saber que la palabra ceca proviene del árabe sikka, traducido por moneda, y dar al -sikka sería casa de moneda. Cuando hablamos de ceca nos referimos, pues, a casa o fábrica de moneda.

La ceca de Medina Azahara se abre exactamente el año 336 de la Hégira, según Ibn Idhari y funcionará ininterrumpidamente hasta el 364 H, un total de casi 30 años. Tiempo pequeño si consideramos los 8 siglos de permanencia musulmana en la península.

Todas las monedas tienen grabada la ceca. En unas ocasiones se manifiesta la ceca por una letra, en otras por un símbolo, y en otras, como en el caso de Medina Azahara, por su nombre completo.

 

 

Aquí tenemos “Madinat al-Zahra” tal y como aparece en dos dirhames. Todas las monedas acuñadas en Medina Azahara tienen su nombre en la orla del anverso.

Las dificultades que aparecen en la lectura de las monedas estriban sobre todo en que además de que el árabe carece casi siempre de vocales, las consonantes no tienen los puntos diacríticos que identificarían las vocales que les acompañan, debido a lo pequeño de las monedas. Y todos sabemos que se lee y escribe de derecha a izquierda.

Se pueden apreciar las diferencias en algunas de las letras que forman esas palabras, concretamente la “h” que en el primer caso la tenemos como un niño de rodillas y en el segundo como un ocho. Es una de las letras que más variantes tiene. 

Hoy nos vamos a centrar en la primera moneda que se acuñó en Medina Azahara, en el año 336 de la Hégira, o lo que es lo mismo, el 947-8 de la era cristiana.

 

Abderramán III, dírham del 336 H, ceca de Al Andalus

Peso: 2´6 gramos; diámetro: 24´8 mm 

 

Abderraman III, dirham del 336, ceca de Medina Azahara

Peso: 2´38 gr, diámetro: 26´8 mm

 La lectura completa de este segundo dírham es:

 Anverso, centro (Profesión de fé musulmana)

La Ilah illa / Allah Wahdahu / la sarika Lahu / Muhammad

No Dios sino / Dios sólo El / No compañero para El / Muhammad

Anverso, orla (Fórmula de ceca y año)

Bismi Allah duriba hada al-dirham bi Madinat al-Zahara fi sana sitta wa talatin wa talata miat

En el nombre de Allah fue acuñado este dirham en Medina Azahara el año 336 

Reverso, centro (Nombre del califa y títulos)

Al-Iman Al-Nasir / lidin Allah Abd-al-Rahman / Amir Almuminin

El Imán Protector de / la religión de Dios Abderramán / Príncipe de los Creyentes

Reverso, orla (Misión profética)

Muhammad resul Allah arsalehu bi´l´huda wa din al-haq liyuzhirahu ala al.din kulih walaw kariha al-musrikun

Mahoma, el enviado de Dios, enviole con la Dirección y con la religión verdadera, para que prevalezca sobre toda otra religión, a despecho de los asociadores.

Como el resto de monedas califales la información que se saca de sus leyendas es importante. Por una parte que esa información es muy generosa en cuanto a la cantidad de datos que aparecen: el califa, todos sus títulos, la ceca, el jefe de la ceca, el nombre del Primer Ministro en algunos dinares, el año de acuñación; y en algunos casos el nombre del príncipe heredero.

Pero hay otro hecho indiscutible que viene a certificar que ese año se abre la nueva ceca y que viene reforzar los datos aportados por Ibn Idhari y es la presencia en ese año de dírhames tanto de la ceca de Al Andalus como de Medina Azahara. Hasta ahora sólo teníamos Al Andalus, ahora de las dos cecas y a partir del año siguiente ya sólo de Medina Azahara.

Las piezas de ceca Medina Azahara de ese año son muy escasas lo nos lleva a plantear la hipótesis de que el cambio de ceca tuvo que ser ya avanzado el año y además que el traslado de toda la infraestructura de un taller de esa envergadura tuvo que ser complejo y lento. El funcionamiento tuvo que ser, pues, muy corto ese año.

La proporción de las monedas en esas dos cecas es del 75 % en favor de las de Al Andalus según el análisis de piezas del Museo Arqueológico Nacional. Pero se supone que ahí se encuentran piezas seleccionadas porque en la realidad es muy difícil encontrarlas de ese año y ceca de Medina Azahara. Tenemos además importantes colecciones en las que queda ese hueco sin cubrir. Estamos ante el dirham más escaso y representativo de toda la producción de Medina Azahara.

Otra particularidad en este primer dirham es la palabra año que se expresa como “fi sana” en lugar del clásico “sanata”, fórmula propia de las acuñaciones omeyas del califato de Damasco.

Y otra es la presencia de un nuevo sahib al-sikka (jefe de la ceca) que pasa de Abdallah a Muhammad (último renglón del anverso).

Del primero se sabe que su nombre era Abdalláh ben Muhammad, y del segundo que es posible que su nombre completo fuese Muhammad ben Ahmad ben Hudayr que ya había sido el jefe de la ceca en los años 332-4 H.

La característica de las piezas de esos años es una extraordinaria belleza como se puede observar, destacando los adornos de las orlas que ahora ya no son simples líneas circulares sino que aparecen líneas formadas por espigas, cadenetas, cenefas de corazones, puntos… o la combinación de ellas, y tanto en las orlas externas como en la interna; y los adornos de determinadas letras finales junto a los que ocupan las partes que quedan libres en las áreas. Hay evidencia de que se estaba celebrando la fundación de la nueva ciudad y la aparición y el traslado de la antigua a la nueva ceca. 

No obstante hay un dato que resulta confuso. Ibn Adhari nos indica que el califa separó como jefe de la ceca a Abdallah ese año siendo la causa la baja ley y peso de las monedas, por lo que fue prendido; y esto sucedió antes del cierre y traslado de la ceca y que lo sustituyó por Abderramán ben Yahya ben Idris. Y es cierto que desaparece el nombre de Abdallah como jefe de la ceca, pero el nuevo nombre que aparece es Muhammad. Se da aquí una disrmonía entre las fuentes escritas y la realidad numismática. Como explicación a este hecho podríamos decir que hay un error en la información transmitida por Ibn Adzari, o que se produjo un nombramiento y destitución simultánea de ese Abderramán ben Yahya. O como afirma Codera no se citó en las fuentes árabes el nuevo cambio de titularidad. O que sólo estuvo al cargo del traslado de la ceca sin hacer ninguna acuñación. O que, como el documento encontrado por Dozy era una copia del original del siglo XII, en el transcurso de su elaboración se omitió ese dato. 

Es muy importante insistir en cuanto al nombre de la ceca pues hasta ahora aparecía el de “Al Andalus” con referencia a un territorio, que sería así como “España Musulmana”, pero ahora tenemos el nombre de una ciudad concreta, de una nueva ciudad, lo que parece indicar que se supiese en todo el mundo su existencia. Y téngase en cuenta que en los próximos 30 años toda la moneda que se acuñó en la España musulmana fueron las piezas labradas en Medina Azahara. 

Juan Manuel López Márquez

sábado, 2 de septiembre de 2023

DESCUBRIMIENTO FÓSILES EN EL MURO DE LA CATEDRAL

Hojeando el Día de Córdoba digital, de hace algunas semanas me dí de frente con una pequeña información sobre los fósiles que se han descubierto en los muros de la Catedral, aportando un plano con la imagen “planta de la catedral” en la que se nombra a las 19 puertas de la Catedral y muy cerca de la mayoría, se identifica la existencia de un fósil en el muro, plano que está al final de la Guía que he remitido de Miguel Ángel Núñez, doctor en Ciencias Biológicas por la UCO. 

Dado el interés del descubrimiento anunciado y el desconocimiento que podemos tener ello al nivel que se adjunta, he logrado averiguar todo lo referente de esa noticias que  se podía obtener y he aquí que he encontrado al autor y la publicación de su Guía. 

El tema es curioso, ya que  muestra con toda claridad, como era la zona de Córdoba entre los 5 y 11 millones de años, en el Mioceno Superior, con Guadalquivir incluido antes de que le pusiera nombre los árabes. 

El motivo de comunicarlo en la página de Génesis no es otro, que permita conocer algo más de la Catedral, en este caso plasmado en sus muros y su origen desde las canteras que rodeaban a Córdoba, de donde salieron las piedras para el muro de la Catedral, lo último lo he comprobado visitando la cantera de Santa Ana de la Albaida y ver que allí se pueden ver fósiles y se puede justificar que la zona estaba bajo agua. Por cierto, merece una visita con bocadillo incluido. 

No me extiendo más ya que el objetivo es que se conozca la Guía y se utilice en la forma que a cada uno le apetezca

José Luis Arjona Lara 



martes, 29 de agosto de 2023

MI GRAN PARADA

      Estos meses de verano, han sido de maleta abierta, convivencia familiar intensa, crecimiento, conocimiento de uno mismo y de los demás, oración y nuevos aprendizajes. Los campamentos de las niñas, el máster de familia y la JMJ, han sido los tres puntos fuertes fuera de casa que han impregnado después, el diálogo y el análisis de la realidad interna y externa, religiosa, social y política…que no es muy alentadora que digamos. Superada la convivencia, ¡creo que somos todos más virtuosos con dos adolescentes en casa!, y preparada para un nuevo curso, pilas cargadas y fe renovada.

     La preparación del máster de familias, nos ha llevado cuatro meses intensos de trabajo que han terminado con éxito y satisfacción. Organizar a 40 familias y a 130 niños, no ha sido tarea fácil; un esfuerzo que ha merecido la pena, al ver tanta gracia derramada, tanta gente buena y tanta fe y esperanza puesta en la familia cristiana, siguiendo las huellas de San Juan Pablo II. Esto ha conllevado formación académica para nuestro matrimonio, pero este año, con el plus de poder haber formado a los adolescentes en afectividad y sexualidad, urgencia actual, donde la ideología de género ha distorsionado la sociedad y donde las categorías de bien y mal son excluidas, haciendo terribles destrozos a la teología del cuerpo.

     Terminado el máster, volvía Fede de Lisboa. Este evento nos ha hecho a Emilio y a mí, revivir nuestra primera JMJ en Roma en el 2000. Fue justo antes de casarnos, un antes y un después en nuestras vidas y en nuestra vocación al amor. Ver a nuestro hijo con dieciocho años, viviendo  esta experiencia, nos hizo viajar en el tiempo y recordar que saberse amado exige una respuesta. Peregrinar junto a miles de jóvenes, acogido en una familia, hasta encontrarse con el Santo Padre, vivir inclemencias en el camino, hambre, sed, incomodidades, pero con alegría en el corazón y ver que uno, no está solo en el camino, encontrarse con Jesús al encontrarse con el otro y sus debilidades, experimentar la gracia de los sacramentos, la misericordia… Todo ello, fortalece la fe en Dios y en una iglesia en la que cabemos todos, todos…

     El descanso físico y mental, salir de las rutinas y hacer cosas que durante el curso no podemos, es necesario; disfrutar, reír, hablar, compartir….Pero personalmente, lo que a mí me hace fuerte en el verano, es la pausa de poder mirar todo con perspectiva, ver lo que estoy construyendo, lo bueno y lo menos bueno.     Qué difícil es salir del ritmo vertiginoso del día a día y sentarte a la orilla  para observar bien el cuadro que estoy pintando. Y es que  si necesitamos vivir una vida en plenitud, ¡nos la jugamos en cómo decidimos vivirla! El verano me ayuda a ello. Es mi gran parada.

      He tenido muy presente las virtudes trabajadas este curso y he aprendido viendo a muchas personas virtuosas cómo iluminan y ayudan a interpretar la verdad del bien, para poder  trabajarlas más y educar a nuestros hijos en ellas… He puesto en práctica el perdón cada día con los míos… manifestando la necesidad de la misericordia de Dios en lo pequeño y en lo grande, para así, seguir caminando. 

     Nada lejos de lo que cada uno, ha tenido que trabajar en sus hogares, con sus familias y amigos, esfuerzos necesarios para seguir educando el corazón y con la certeza de que si Dios gana amando, nuestras batallas debemos ganarlas amando. Espero que vosotros, amigos,  hayáis podido hacer esa gran parada que construye, para arrancar el curso con la mirada en el cielo y con vistas a compartir grandes momentos juntos.

Blanca Ortiz Lora

jueves, 24 de agosto de 2023

MIS AMIGOS DE EL PISTO

Desde muy joven me he sentido identificado con esos profesionales que hacen su trabajo de modo artesano, intentando poner en cada producto o servicio lo mejor de su ciencia y adaptándolo a las preferencias y necesidades del cliente. He militado en esa utopía chestertoniana que está del lado de ese médico que conoce personalmente a su paciente, del abogado que busca a cada caso su solución personalizada, del tendero que está atento a los gustos y necesidades de su cliente.

Y en el mundo de la hostelería me llevó a cultivar una desmesurada afición por la espeleología de la ranciedumbre. Buscar esos lugares, en Córdoba y fuera, donde aún se pueden encontrar modos y recetas caseras propias de ese lugar, transmitidas desde generaciones. Y qué mejor que las tabernas, que fueron tan abundantes en nuestra geografía. Siendo aún estudiante ya frecuentaba con mis amigos las más señaladas tabernas de nuestra ciudad y otras río abajo.

Una de mis favoritas ha sido siempre El Pisto, o Taberna San Miguel. Ya sabéis dónde está. En el extrarradio, como quien dice.

El edificio por fuera ha conservado esa arquitectura que se perdió irremisiblemente en el centro de nuestra ciudad. Ese encanto y buen gusto que en algún momento fue considerado pueblerino y condenado a pena de picota.

Y es entrar, saludar a David, y recibir de Rafael una caña antes de pedirla (el buen tabernero sabe antes que su cliente lo que a éste le va a apetecer) y uno respira Córdoba por los cuatro costados.

La barra y el mobiliario, de madera, sin concesiones a lo minimalista o modernito, los jamones y ristras de pimientos colgados, la magnífica estantería, con su abigarrada carga de amontillados, ingredientes y recuerdos,  y sobre todo los cuadros de toros, con especial mención a nuestro inmortal Manolete.

A la izquierda de la barra entrando, una puerta presidida por la leyenda “Prohibida la entrada a vendedores y betuneros”, da paso al patio.

En una ocasión pregunté a Antonio si seguían viniendo betuneros y me informó de que “últimamente, este invento del kanfort, está acabando con ellos”.

El patio muestra la misma tónica de carteles taurinos y fotografías y pinturas de personajes conocidos del mundo de la cultura cordobesa. Lo preside un televisor, que ya no hace las funciones de tal, pero que aún recuerda cuando por su pantalla pasaron Antonio Ordóñez o Pelé.

El Pisto que hoy conocemos no se podría concebir sin Pepe y Lola, López y Acedo, quienes llevaron al establecimiento lo mejor de la tradición gastronómica cordobesa. Fielmente continuados por Rafael, que ha aportado un imprescindible toque de modernidad en la gestión, y la simpatía y los excelentes postres caseros de Inma.

Además de los platos cordobeses tradicionales por todos conocidos, sobra decir que cuenta con los mejores vinos de Montilla y Moriles, fingiéndose desconocer la existencia de finos en otras latitudes.

Comencé a frecuentarlo de modo asiduo los sábados de invierno, cuando tras dar un paseo con mi señora nos hacíamos un hueco en la por entonces atestada barra, buscaba la mirada de David y le pedía para cada uno un medio y unas albóndigas en caldo que me servía al momento saltándose cualquier orden que pudiera haberse establecido. Y en nuestro medio metro cuadrado paladeábamos en silencio aquellas ambrosías que nos hacían olvidar por un momento las preocupaciones laborales y domésticas.

Después me instalé con “los de siempre”, Jorge, Pepe y el Tarifa, todos los viernes a la hora del almuerzo en uno de los barriles del fondo. Esta costumbre no se interrumpió durante la pandemia (mientras las autoridades lo permitieron), y al ser por entonces muy pocos los parroquianos que aparecían, y raramente algún guiri, comenzamos de algún modo a formar parte de ese universo que conforma la taberna, que incluye a esos personajes que siempre ves en los mismos sitios a las mismas horas. Hasta el punto de que Rafael tuvo la osadía de colocar una foto nuestra junto a las que ya poblaban las paredes. Osada decisión digo, puesto que por lo general los personajes de las fotos son toreros y están muertos. Y como le dije a Rafael, lo de estar muertos lo conseguiremos algún día, pero lo de ser toreros… Y al Tarifa, que llegaba el viernes después del trabajo con el mismo ímpetu que un toro galopa por la Cuesta de Santo Domingo, le decíamos que se tomase una pastilla para tranquilizarse. “Tarifa que nos van a echar, y lo que es peor… nos van a quitar la foto”.  

La pandemia ha terminado, todo vuelve a lo que era, los sapetes vuelven a llegar con sus exigencias de estrella Michelín, y con sus chanclas y bermudas. Al ver clientes de esa guisa no puedo evitar preguntar a Rafael si ha puesto playa o piscina en la taberna, a lo que simplemente responde con una medio sonrisa entre socarrona y resignada.

Pero el Pisto sigue, conservando y ofreciendo a propios y forasteros nuestro acervo de sensaciones y sabores inventados por nuestros tatarabuelos.

Manuel del Rey Alamillo

lunes, 21 de agosto de 2023

VOLVER A EMPEZAR

Es sábado por la mañana, y a las 11.00 el calor, a pesar de estar en el campito de los abuelos, hace que las gotitas de sudor recorran suavemente la espalda. Los niños con las gorras puestas y subidos en las bicis, me preguntan si ya es hora de darse un chapuzón en la piscina. 

Y es que en verano los días son eternos a la vez que breves, pasan de estar aburridos y haciéndose rabiar unos a otros a no querer irse a la cama porque el juego que se han inventado esa noche aún no ha llegado a su fin. 

En los días de playa han disfrutado del mar como nunca, ya están más mayores, han cogido olas con las tablas y se han sacado unos eurillos vendiendo las pulseras y collares que han hecho durante las interminables y calurosas horas de siesta. Entre la playa y el Campito han transcurrido unos meses para ellos inolvidables, y por los que no dejo de dar gracias a Dios puesto que es un inmenso regalo verlos crecer juntos y felices. No podemos ser más afortunados. 

El verano está muy avanzado, esta semana hemos renovado los zapatos del cole, revisado si hay que hacer compra de uniformes nuevos y completado la lista de material

escolar. En las cenas de estos últimos días no paran de salir referencias de amigos del cole, el nuevo tutor de uno y las ganas de ver a todo el mundo en los recreos. Y es que no hay nada mejor que los amigos de clase y los corrillos en los descansos intercambiando estampas de Pokémon. 

Las vacaciones son eso, paréntesis y descanso, para luego volver a empezar. Y volverán más altos, más morenitos, pero sin duda más sabios y maduros en la fe (a pesar de su edad) por todo lo vivido y aprendido, y es que el Máster de Familias no solamente nos está haciendo crecer a Raúl y a mí como matrimonio. Ellos han regresado empapados de las maravillosas catequesis recibidas, cuestionando muchas cosas. Hasta Javi, el pequeño, me dice que tiene que escuchar a su corazón, que Dios le dirá cuál es su vocación, que se lo han dicho en el Máster. 

Ante todo regresarán con ganas de comenzar, de estrenar libros, de contar a sus compañeros las aventuras vividas y la nueva lista de chistes que han aprendido y que no paran de repetir todos los días a todas horas. 

Nosotros, sus padres, hemos vuelto al trabajo y si no fuera por los abuelos, los tíos y los primos mayores no sabríamos dónde meter a este trío. Y es que también es tiempo de que compartan con ellos, un tiempo tan rico que no hay oro que lo compre. 

La familia, fuente de amor y sabiduría, les da seguridad para enfrentarse a lo nuevo a lo exterior, e interiorizan que tanto en los momentos buenos como en los de dolor y enfermedad, nunca estarán solos. 

Volver a empezar, como dice el pequeño: ¡Mamá, estoy deseando volver al cole!, le quiero contar a la seño que este verano he conseguido dos cosas super importantes, nadar sin manguitos y ser monaguillo como mis hermanos en San Nicolás. 

¡Bendita Infancia!, ¡Demos gracias a Dios!.

Esperanza Ortiz Lora


sábado, 19 de agosto de 2023

ESPECIAL GALA GÉNESIS 2023


GALA GÉNESIS 2023

CONVIVENCIA

PALABRAS DE BIENVENIDA
por el Vicepresidente D. Javier García

PREGÓN DE LA GALA  2023
por el socio D. Tomás De Haro

PALABRAS DEL PRESIDENTE
por D. Emilio Lora

VÍDEO CURSO 2022 - 23 

RETRATOS

BAILE 


PREGÓN GALA GÉNESIS 10 JUNIO 2023 (TOMÁS DE HARO)

Señor presidente, miembros de la Junta Directiva actual y señores socios de nuestra querida Asociación Génesis, muy buenas noches para todos. Y muchas gracias por haberme designado pregonero de esta entrañable Gala Génesis.

Este año nuestra Asociación cumple 35 años de existencia, que coincide con esa edad a partir de la cual hoy día se considera que ya no eres joven. Y es que la Asociación sociocultural GÉNESIS nació un 21 de octubre de 1988 en la ciudad de Córdoba (España). (pincha y continúa leyendo) 


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Y
AL VÍDEO DEL CURSO GÉNESIS 2022-23