miércoles, 30 de septiembre de 2020

Y COMENZÓ EL CURSO ESCOLAR

Y comenzó el curso escolar, parecía que nunca iba a llegar o que incluso se iba a suspender antes de su inicio, pero ha llegado, y a los padres nos ha aliviado a la vez que estresado y confundido.

Eran seis meses con los peques en casa, en nuestro caso con tres niños de seis, cinco y dos añitos. Cierto es que han sido meses intensos y agotadores, pero por otro lado, hemos vivido en una burbuja, todo lo teníamos controlado, estábamos sanos y salvos, además hemos podido compartir en familia un tiempo que también ha supuesto riqueza, aprendizaje, conocimiento…un regalo dentro de todo el desastre que había fuera.

Ya a finales de agosto, todos estábamos cansados, los niños aburridos de siempre lo mismo, a pesar de que los tres han jugado y compartido fenomenal, además de que sus primas se han convertido en cómplices y compañeras de juegos a falta de amiguitos. Como madre, deseaba que comenzara el cole a ratos, el miedo y la preocupación me superaban y no hacía otra cosa que mirar las noticias, los números de contagios, pensaba que no llegaríamos al 10 de septiembre con cifras adecuadas para que las puertas del cole se abrieran. Y a pocas semanas, fuimos preparando las mochilas, comprando uniformes nuevos, forrando libros…y los niños sonreían, se ilusionaban con el nuevo curso, e incluso llegaban a dar saltos de alegría literalmente cuando llegué a casa con el material escolar. Yo no sabía si animarles y hacerles vivir los preparativos con la alegría propia de años anteriores o mantener la calma y hablarles de que a lo mejor no, o a lo mejor sí habría cole pero de otra manera diferente a lo que ellos recordaban. Decidimos que eran niños, que merecen vivir las cosas como niños y que su ilusión debía contagiar la nuestra. Y yo, realmente he hecho de tripas corazón, he intentado trasmitir sobre todo paz, y ellos me han demostrado una vez más que los adultos subestimamos a los niños. Han preguntado sin miedo que cómo iba a ser, han aceptado respuestas que no esperaban con una madurez increíble, y mi pequeño sonríe a su seño cuando entra a la guardería a pesar que solamente le ve los ojos mientras le toma la temperatura.

Estas dos semanas primeras de cole, han sido para ellos un regalo, son otros, se han transformado, han recuperado una parte de ellos mismos que estaba en letargo.

En nuestra familia esto ha supuesto también renuncias, desde que comenzaron las clases solamente vemos a los abuelos de paseo en la calle, y si vemos a las primas  en el campo la mascarilla es obligatoria. Renuncias y sacrificios para proteger, cuidar a los que más queremos,  y aportar la parte que como ciudadanos nos corresponde. No entro en la responsabilidad que tienen nuestros dirigentes, ya que tendría folios y folios por escribir, entro en la responsabilidad propia, en la mía y en la nuestra como familia. Viene un otoño e invierno incierto, hay que sacrificar salidas, encuentros con personas, como familia nos vamos a limitar a lo fundamental, teniendo muy claro que el trabajo y la escuela son imprescindibles. Mis hijos han recuperado su vida, y no hablo de lo académico, que también, hablo de la otra mitad además de su casa, su desarrollo entre iguales, la disciplina que imprime el cole, su mundo, lo que les convierte en quienes son. Y lo ponemos todo en manos del Señor, Él que todo lo sabe y todo lo puede, no estamos solos. Madre, cuida de todos, cubre con tu manto a mis niños y a esta familia que como tantas implora tu auxilio.

Esperanza Ortiz Lora

domingo, 27 de septiembre de 2020

Al Andalus, año 110 de la Hégira

 

Periodo de los Gobernadores, felús del 110 H

Ceca de Al Andalus

Peso: 5´6 gramos; diámetro: 19´4 / 18 mm; grosor: 3 mm


Anverso, centro:       No Dios si / no Allah

Anverso, orla:            Fue acuñado este felús

Reverso, centro:       Muhamma en / viado de Dios

Reverso, orla:           en Al Andalus o diez y cien

En negro la escritura conservada y en rojo la desaparecida.

De la ceca, Al Andalus sólo se ve el adorno final inferior de la palabra, y de la palabra “año” sólo la parte inferior. El año es difícil encontrarlo en tan buen estado

Es decir, estamos ante un felús con fecha y ceca, caso rarísimo. Mientras que de la ceca sólo queda el adorno final, en cambio la fecha la tenemos completa

Las primeras referencias numismáticas hispanomusulmanas son monedas de cobre con varias características:

1.- Importante grosor que le da a la moneda un aspecto tosco

2.- La mayor parte de los casos con unas grafías casi exclusivamente religiosas, que se van complicando y ampliando conforme pasa el tiempo. Y ausencia de fecha y ceca.

Ocurre ello con la invasión y los momentos que le siguen. La invasión estaba al mando de caudillos que seguían las órdenes del califa de Damasco. Se denomina esta etapa Periodo de Conquista, Periodo de Gobernadores, Emirato Dependiente o Waliato (de walí, gobernador)

No obstante lo anterior encontramos casos en los que se rompen las reglas como es el que hoy describimos. 

El Periodo de Gobernadores abarca desde el inicio de la invasión hasta la proclamación de Abderraman I como emir de Al Andalus, desde el año 92 al 138 de la Hégira.

Y situados en el año 110 H tenemos como califa de Damasco a Hisan ben Abdelmelik. Y Gobernadores en Al Andalus tenemos a tres en ese año:

 

Yahya ben Salama al-Kalbi.

Hudayfa ben al-Ahwas al-Qaysi

Utman ben Abi Nis´a al-Jat´ami


Según Ramírez de las Casas Deza, del primero fue pedida su destitución por los jeques debido a su severidad. El segundo no pudo permanecer en su destino y dio el mando interinamente al tercero, llamado Mumuza por los cristianos y que por agravios o celos fue derribado del gobierno.

Como adornos podemos destacar:

-         Gráfilas de puntos en ambas caras

-         Escritura en las orlas de ambas caras; en este caso con líneas formando un cuadrado con lo que se facilita la escritura

-         En el centro del anverso tenemos una estrella encima de una columna horizontal, que puede considerarse una variante al no ajustarse a las descritas en los catálogos actuales. 

Y lo que para mí es más significativo es el hecho de que las primeras monedas españolas con fecha son de finales del siglo XVI (1590 aprox.) con Felipe II, y aquí tenemos una del siglo de principios del siglo VIII (año 728-9 dC)

Nunca dejaremos de apreciar el hecho de que la mayoría de las monedas hispanomusulmanas (a excepción de la mayoría de los feluses) tengan incorporada la fecha. Ello nos permite situarlas exactamente en su contexto histórico.

Y ahora podemos deleitarnos con una de la primera fase de la estancia musulmana en la península, es decir, de las más antiguas.

El año 110 de la Hégira corresponde al 728-9 de la Era Cristiana

Para hacernos una idea de esa fecha os diré que esta mañana he estado en la misa de la Catedral y a la salida lo he pensado. Cuando se acuña este felús no se había construido la Mezquita. Lo que había en ese momento era la Iglesia de San Vicente, derribada por los musulmanes. Se comenzó su construcción en el 169 de la Hégira, por lo que tendrían que pasar 59 años para ello.

Juan Manuel López Márquez