jueves, 10 de noviembre de 2016

PALACIO DE LAS DUEÑAS (SEVILLA)

El palacio de Las Dueñas fue fundado por la familia Pineda, quienes lo tuvieron que vender en el año 1484 a Catalina de Ribera por necesidades acuciantes de dinero: debían pagar un rescate por don Juan de Pineda, hecho prisionero por los moros.
Posteriormente el inmueble pasó a ser propiedad de la Casa de Alba tras el matrimonio de la IV marquesa de Villanueva del Río, Antonia Enríquez de Ribera Portocarrero, con el IV duque de Alba de Tormes, Fernando Álvarez de Toledo y Mendoza.

El Palacio de las Dueñas debe su nombre al monasterio de Santa María de las Dueñas, que en 1248 se conocía como Compañía de Dueñas y cuyas monjas se encargaban de dar servicio a reinas y esposas de los reyes de Castilla San Fernando y Alfonso X el Sabio.
Este edificio se encontraba en la periferia (de la Sevilla romana, pero dentro de la ampliación amurallada hecha por Ibn Yusuf en el siglo XI-XII) y fue destruido en 1868.

El palacio de las Dueñas se compone de un conjunto de patios y edificios.
Su estilo abarca desde el gótico-mudéjar hasta el renacentista, conteniendo muestras y detalles con toques sevillanos en sus ladrillos, tejas, azulejos, encalados y cerámicas. Posee el típico patio andaluz, al igual que la Casa Pilatos, y predominando los grandes espacios, mostrando así lo majestuoso de su conjunto.
En la entrada al palacio se puede observar el escudo del ducado de Alba en azulejo de fabricación trianera del siglo XVII o XVIII, en el arco principal.
Detrás del jardín que se encuentra a continuación entramos en un patio rodeado de arcos con columnas de mármol blanco, sujetan pilastras con adornos platerescos que presentan un friso plateresco también. Encima de esta galería se construyó otra con arcos de estilo mudéjar.
El arco situado al oeste del patio en las galerías bajas da acceso al edificio que se utilizó como capilla del palacio, también es de estilo plateresco. El altar mayor de la capilla contiene varios azulejos con reflejos metálicos, típicos de la cerámica sevillana del siglo XVI.
Subiendo a la planta alta del palacio predomina un salón cuyo techo es de forma octogonal de alfarje dorado, se asienta sobre un arrocabe con pintura al estilo renacentista.
Ha sido reformado durante los siglos XVIII y XIX.
Uno de los principales atractivos del palacio de Las Dueñas es la importante colección artística y decorativa que contiene, que según un inventario de la Junta de Andalucía, ya que todos estos bienes han quedado sujetos a la legislación andaluza, asciende a 1.425 piezas, entre obras de arte, muebles y demás objetos antiguos.
Es importante el conjunto de arte español de los siglos XIX y XX (Mariano Benlliure, Federico de Madrazo, Sorolla, Zuloaga,Gonzalo Bilbao, Romero de Torres, Carmen Laffón), y el palacio alberga también algunas piezas anteriores: Jacopo Bassano (Los caldereros), Sofonisba Anguissola, Annibale Carracci, Francesco Furini (La creación de Eva), Luca Giordano, Giovanni Paolo Pannini, José de Ribera (Cristo coronado de espinas), Francisco Antolínez, Joaquín Inza y un retablo de Neri di Bicci, Santa Catalina entre santos (que preside el altar de la capilla). Son sólo una porción de la enorme pinacoteca perteneciente a esta familia, cuyas principales joyas se guardan en Madrid, en el palacio de Liria.
Las Dueñas acumula así mismo abundantes muebles de época, cerámicas, tapices y un largo etcétera de objetos decorativos. Se conserva además un dibujo a la acuarela realizado por Jackie Kennedy durante su estancia en 1967.

En el muro de entrada al palacio de Las Dueñas, una placa indica que en una de las dependencias que alquiló el administrador del duque a los padres de Antonio Machado, nació (1875) y vivió su infancia el poeta, y así lo plasma en uno de sus escritos:
  
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.
                                            Antonio Machado


Cotilleo:
También este palacio vio nacer a Carlos Falcó, V marqués de Griñón y XII marqués de Castelmoncayo, Grande de España (y ex de Isabel Preysler), cuando su padre Manuel Falcó, primo hermano del duque de Alba, el padre de Cayetana, se refugió en el Palacio de las Dueñas durante la Guerra Civil.
Entre sus ilustres inquilinos está el marqués Guglielmo Marconi que a principio del  siglo XX junto a su familia este ingeniero e inventor del telégrafo sin hilos, disfrutaba de hermosas veladas que organizaban los duques de Alba en el palacio.
En décadas posteriores han pasado por esta casa otras celebridades como son el compositor Cole Porter y el músico Arthur Rubinstein (ambos tocaron el piano aquí), la ya mencionada Jackie Kennedy, los príncipes Raniero III de Mónaco y su esposa Grace Kelly...
En este palacio se celebró en 1947 la primera boda de la entonces duquesa Cayetana Fitz-James Stuart, la XVIII duquesa de Alba de Tormes, calificada en su día por la prensa extranjera como la más costosa de la época y el acto social más relevante «celebrado en España desde el final de la monarquía».
Cayetana vivió y pasó sus últimos momentos en compañía de los suyos, falleciendo el 20 de noviembre de 2014, y dejando viudo a Alfonso Díez Carabantes, con el que había contraído matrimonio en terceras nupcias, el 5 de octubre de 2011.

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