viernes, 1 de agosto de 2014

LA CÓRDOBA VISIGODA

Don Rodrigo. Batalla de Guadalete
Córdoba cuenta con una interesante y maravillosa historia con numerosos restos arqueológicos de las distintas culturas que han ido dejando su profunda huella en nosotros.
Pero hoy quiero centrarme en una época no tan conocida como la romana o la musulmana, sino en la visigoda.
Esta Córdoba, aún por descubrir, fue una de las ciudades más importantes de la península en los cuatro olvidados siglos que abarcan del s. IV al año 711. 
        Con la caída del imperio romano, Córdoba fue saqueada por los vándalos, ocupándola en el año 411. A mediados del s. V, los visigodos expulsan a los saqueadores y se hacen con el control del sur de Hispania.
En el año 550 Agila, rey visigodo, ataca Córdoba y profana la tumba de san Acisclo cuya iglesia fue utilizada como establo, motivo por el cual la ciudad se reveló; al contrario de lo que se pretendía que era desmoralizar a la población, Agila fue derrotado perdiendo la batalla, un hijo, el grueso del ejército y el tesoro real.
Más tarde la ciudad es conquistada por los visigodos, pero por motivos religiosos (por la fuerte implantación del catolicismo frente al arrianismo) y por su afinidad al Imperio Romano tardó en aceptar el poder visigodo (pueblo germánico y de creencias arrianistas hasta la conversión Recaredo en el año 589), lo que se demostró con numerosas revueltas.
La ciudad sufrió durante un tiempo las rivalidades entre fracciones que luchaban por el poder, como es el caso de las luchas entre Leovigildo y su hijo Hermenegildo que acabará con la conquista de Córdoba por este último. A partir de este momento una minoría dominante, dependiente del Reino de Toledo se impuso a la mayoría de población hispano-romana.
Como muestra del paso de los visigodos en nuestra ciudad habría que destacar la Basílica de San Vicente, la Basílica de Santa Eulalia (actual convento de la Merced) Iglesia de los Tres Santos (San Fausto, San Genaro y San Marcial, situada en la actual San Pedro),  Iglesia Martirial de San Acisclo (situada en algún lugar de Vista Alegre) y por último, la muralla y palacio de los que nos vamos a ocupar a continuación.
En excavaciones realizadas en el patio oriental del Alcázar de los Reyes Cristianos se han encontrado estructuras de una fortificación visigoda construida en el s.VI. Su aspecto sería el de un saliente con respecto a la muralla. Por su posible función defensiva cabría denominarlo “Castellum”.
Por otra parte, en la restauración del Palacio Episcopal que se ha llevado a cabo recientemente, Pedro Marfil ha dado cuenta del hallazgo de una muralla visigoda que se debe corresponder al palacio del rey visigodo don Rodrigo (s. VI – 711). Junto a dicha muralla se ha encontrado una puerta que fue tapiada en el s. VIII por Abderraman I que se trasladó a Córdoba desde la Arruzafa en el año 785. Cuando se construye un nuevo alcázar, la muralla se forra desde el exterior, dejando en el interior la visigoda. Se trata de un refuerzo exterior de la estructura defensiva.
Marfil defiende la idea que el último rey visigodo, don Rodrigo, nació en  lo que hoy se conoce como Alcázar Califal y actualmente es Palacio Episcopal. Y que dicho palacio fue construido en los siglos VI o VII.

Como anécdota lo que habría que plantearse es si nuestra famosa calle “Don Rodrigo” se llama así por el rey visigodo o por el contrario como escribe Ramírez de Arellano en “Paseos por Córdoba”,  “ …que viviendo en aquel punto un letrado de mucho nombre en Córdoba que decían don Rodrigo Reguera, quien tuvo un hijo del mismo nombre y apellido la gente dio en titular así la calle”.

Milagrosa Martínez

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si no tienes perfil como usuario pincha en anónimo.
Escribe tu mensaje e indica quién lo hace.