martes, 28 de diciembre de 2021

PROPÓSITO DE AÑO NUEVO

Decía mi admirada Isabel Allende que “debemos de tener memoria selectiva para recordar lo bueno, prudencia lógica para no arruinar el presente y optimismo desafiante para encarar el futuro”. Estos días, donde la sexta ola parece más que ola, un tsunami, tengo esta frase como un “leitmotiv” de mi día a día.

La memoria selectiva nos ha permitido emborronar aquellos momentos en los que nos hemos sentido frágiles ante un monstruo minúsculo, casi invisible y dejar grabado en la memoria de lo vivido aquellos instantes en los que nos hicimos fuertes en la fortaleza nuestros hogares, en el baluarte de nuestras familias. La prudencia lógica nos ha llevado a valorar todo aquello que dimos como heredado por el mero hecho de estar aquí, ahora y estar vivos. Y el optimismo desafiante nos debe ayudar a mirar al futuro como una nueva oportunidad para avanzar y no caer en esa falsa superioridad que nos hizo pensar que éramos indestructibles por ser simplemente humanos.

Lo que este golpe de realidad nos ha dejado claro es que la pandemia ha trastocado lo cotidiano y es muy probable que cuando todo esto termine muchas de aquellas cosas que hacíamos habitualmente hayan desaparecido de nuestras vidas. Que todo ha cambiado, que esto nos ha cambiado y que nos ha hecho diferentes. Que tenemos nuevos miedos, que han salido a flote responsabilidades ocultas y que, por fin, nos damos cuenta que éramos verdaderamente ricos y no lo sabíamos. Ricos en muchas cosas, ricos en libertad.

Nos hemos dado cuenta que nuestras acciones de hoy pueden ser muy relevantes para un futuro cercano. Nos hemos dado cuenta que el amor y la amistad son más importantes que el dinero y el “yo primero”. Que la vida está para ser vivida y no para atesorarla.

Pues vivamos, con responsabilidad, pero vivamos. Es el momento de coger el toro por los cuernos porque donde hay un cambio hay una nueva oportunidad para ser mejores, para intentar estar a la altura de lo que nuestra vida nos venía pidiendo, pero nunca lo dimos como prioritario. No perder la perspectiva de lo importante, la vida verdaderamente vivida, y que nos hará mirar hacia el futuro con optimismo.

A Dios le pido que para este año nuevo haga conmigo un ejercicio de creatividad y que me ayude a hacer de cada día una obra maestra, utilizando todos los colores de la paleta de la vida y, sobretodo, sonreírle a medida que la escribo.

Raúl González.

miércoles, 24 de noviembre de 2021

LOS SECRETOS ENTERRADOS EN EL CEMENTERIO DE LA SALUD Y CONVIVENCIA-TAPEO

Las fotos de "Los secretos enterrados en el cementerio de la Salud de Córdoba" y posterior convivencia-tapeo.

PINCHA Y ACCEDE A LOS ÁLBUMES DE FOTOS DE GÉNESIS

domingo, 14 de noviembre de 2021

VOLVEMOS

Tras un paréntesis debido a la pandemia que estamos viviendo, nuestra asociación vuelve a retomar su actividad socio-cultural contando con las medidas sanitarias que correspondan en cada momento.

miércoles, 13 de octubre de 2021

ANTICUARIOS

La pequeña localidad de Villeneuve les Avignon se asoma al gran río Ródano en la orilla opuesta a la ciudad papal. Precisamente surgió en torno a una fortificación que mandó construir el Rey de Francia para defender sus fronteras con el Sacro Imperio Romano Germánico. No se distingue de otras localidades provenzales en cuanto al esmero en el cuidado del urbanismo y el paisaje, en sus casas con postigos coloreados y sus calles de suave serpenteo, que se conservan tal y como las pintaron Van Gogh o Cezanne. 

Una abadía con preciosos salones abovedados y jardines y magníficas vistas, y una gran cartuja semiderruida son por este orden sus mayores atractivos turísticos. Precisamente por estar catalogados en este orden en las guías de viajes, todos los turistas van a la abadía y dejan de lado la cartuja, lo que provoca que la abadía esté abarrotada y haya largas colas para entrar, mientras que a la cartuja se pueda acceder sin reserva ni espera y se pueda vivir la telúrica experiencia de recorrer sus claustros, salas y la iglesia en absoluta soledad, sin cruzarse con ser humano alguno (doy fe). Son las consecuencias del vicentismo imperante (¿dónde va Vicente?, donde va a la gente), que aconseja evitar las atracciones turísticas con calificación sobresaliente y pasar a las de notable, para que las visitas sean mucho más agradables. Siempre y cuando no se tenga la imperiosa necesidad de hacerse la foto con la Gioconda detrás para ponerla en Instagram o no tengas problema en reconocer ante el cuñado que no, que no entraste en Versalles, que las colas son de dos horas y el Salón de los Espejos no es el mismo cuando está plagado de señores de Oklahoma en bermudas y chanclas y jovencitas de los suburbios de Liverpool disfrazadas de María Antonieta pese a su evidente sobrepeso.

Bueno, sigo, que me pierdo. A donde quería llegar es a que la otra atracción turística de Villeneuve les Avignon que suele aparecer en las guías de viajes es su mercado de antigüedades de los sábados.

No es uno de esos “rastros” en los que se amontonan hierros y cachivaches sin utilidad aparente. Lo que llama la atención es que se exponen solo objetos de cierto valor como mobiliario, porcelanas, vajillas, crucificados de bronce, pinturas devocionales, etc. Objetos que parecen tener una antigüedad de entre 100 y 150 años. Y la calidad y abundancia del material da una idea de la pronta existencia en Francia de una clase media numerosa, acomodada y refinada.

Me gustan especialmente este tipo de antigüedades por tratarse de objetos que han estado en íntimo contacto con sus propietarios. Siento un morbo especial al verlos y tocarlos e imaginar su historia y la vida de quienes los han usado y disfrutado.

En el mango de alpaca del espejito de mano juvenil que le compramos a Gemita imagino las manos de la muchacha que lo recibió  como regalo de Reyes y que tantas veces se miró en él, trato de seguir el rastro de su jabón perfumado y creo que al asomarme a él, por un momento imperceptible, no es mi imagen la que aparece, sino la de aquella que aprendió la geografía de su rostro, sus accidentes e imperfecciones, durante largos ratos mirándose en su superficie pulimentada. Me pregunto qué fue de su vida, si encontró el amor que esperaba, si la hizo feliz, si terminó sus días acompañada de los suyos o en anónima soledad.

Y en esos platitos de postre de porcelana que conseguimos a buen precio por ser la hora de cierre del mercadillo, escucho su tintineo al impactar con suavidad contra la superficie de la gran mesa del comedor principal en el momento de ser colocados con precisión geométrica y lógica cartesiana para preparar una cena navideña. Trato de captar el sabor de la repostería que preparaba aquella tía soltera. Escucho las conversaciones de sobremesa, las historias familiares, las canciones que se repiten un año tras otro en las mismas fechas…

No me atrevo a llevarme recuerdos personalísimos, postales de viajes escritas, fotografías de boda o comunión, condecoraciones de guerra, títulos académicos. Pasado despreciado por familias que solo dieron valor a lo que se podía vender por dinero. Leer esas postales me produce la misma sensación, morbosa y culpable, que espiar a una muchacha en la intimidad de su habitación por el ojo de la cerradura.

Dice Josemi Rodríguez Sieiro que le da pena ver una casa con decoración minimalista, porque es significativo de una persona sin pasado. Digo yo que peor es cuando se avergüenza de su pasado o en su inmersión en la predominante cultura cosmopaleta de nuestros días, no es capaz de apreciarlo.

Manuel del Rey Alamillo

martes, 1 de diciembre de 2020

DIOSES, SEMIDIOSES Y OTROS ÍDOLOS

Una de las características de la mitología clásica consiste en la estrecha interacción existente entre dioses y hombres. Aunque los dioses griegos eran amorales y les importaba bien poco la virtud de los humanos, sí tomaban partido por unos u otros y se implicaban en los conflictos de aquí abajo de forma directa, casi diríamos presencial.

De estas estrechas relaciones surgieron los semidioses, seres nacidos de un dios y una mujer o de un hombre y una diosa. Eran hombres de cualidades extraordinarias que estaban destinados a llevar a cabo grandes hazañas, que perduran en la memoria colectiva miles de años después: Aquiles, Hércules, Perseo…

Se trata no obstante de personajes mitológicos. No nos deben llevar a confundir la realidad con la ficción como le ocurría a aquel personaje del Quijote que discutía con el cura comparando las hazañas de Amadís de Gaula con las del Gran Capitán. A lo que el cura, con toda razón le replicaba que cómo iba a comparar a un personaje de ficción con otro real. Para aquél este matiz era irrelevante.

Ocurre sin embargo que en nuestra complicada manera de ser como sociedades somos aficionados a crear semidioses. Personajes que siendo mortales de carne y hueso, padeciendo las mismas debilidades y limitaciones que tú y yo, nos empeñamos en rodear de cualidades extraordinarias, más que las que de por sí tienen. Y en cuanto a sus debilidades, quedan ocultas o las pasamos por alto, necesitados como estamos de creer en su semidivinidad.

En relación con esto último resulta curioso que en el tiempo de la imagen, de la información, sigamos produciendo estos mitos pese a que sus logros, vista la repetición de la jugada en la soledad de nuestro salón, no nos deberían parecer tan extraordinarios.

Hace unos días nos dejó uno de estos semidioses: Diego Armando Maradona. Sus virtudes futbolísticas están fuera de toda duda. Nadie ha sabido manejar el balón como él. Doy fe de que verle calentar era todo un espectáculo. Le vi jugar en directo dos veces, con dos camisetas distintas, de dos equipos españoles que resultaron los menos trascendentes de su carrera.

No me pareció sin embargo que fuese un jugador más resolutivo, más capaz de revertir el resultado de un partido él solo, que otros que he podido ver, que le han superado en otras cualidades: gol, llegada, visión de juego, fuerza, velocidad, concentración, compromiso…

Seis años, sólo seis, estuvo en la cumbre, ganando un Mundial, llegando a otra final, y en su club, el Nápoles, dos ligas y una copia de la UEFA. Magro historial en comparación con algunos de nuestros internacionales actuales o recientes.

¿Qué tuvo entonces que no tuvieran otros? Para empezar un territorio abonado. Un país donde el fútbol es religión y necesitado de ídolos que le rediman de su pobreza y de su fracaso como nación. Y una ciudad, Nápoles, donde la inmoralidad y el vicio son pecado venial que se perdona a cambio de un regate imposible el domingo por la tarde.

Pero sobre todo, Maradona estuvo en el lugar y el momento preciso. Hizo su mejor partido y consiguió sus dos goles más famosos, la mano de Dios y el mejor gol de la historia, en un Mundial, ante Inglaterra, tres años después de la Guerra de las Malvinas. La venganza perfecta. Por una vez, a través del juego, se imponía un modelo de sociedad tramposa e individualista sobre otra occidental, aburrida, donde priman el cumplimiento de las normas y el orden colectivo. Para colmo terminaron ganando el Mundial.

Entre nosotros hemos tenido personajes míticos que por sus cualidades en su menester han marcado a una generación y que hoy día son legendarios. Muy propenso a ello ha sido el mundo del toro: la muerte en la plaza en el momento más álgido de su carrera, Manolete o Joselito, o el órdago que hubieron de jugarse otros con la muerte, como El Cordobés, les confirieron unos rasgos sobrehumanos.

Parece como que las sociedades latinas y sureñas serían más propensas a la idolatría que otras más septentrionales. Y que la profusión de imágenes de los personajes, en todas las posturas y situaciones de su vida podría trivializarlos, humanizarlos. Sin embargo conocemos un personaje que se sale de tales parámetros: Diana de Gales. En los años ochenta, en el inicio de la epidemia de SIDA que mató a millones de personas de todo el mundo, los enfermos estaban estigmatizados y marginados de la sociedad cuando aún no se conocían del todo los medios de transmisión de la enfermedad. Lady Di apareció en una conocida imagen abrazando a un niño negro enfermo de SIDA. La imagen era de por sí llamativa, pero se convierte en desconcertante viniendo de un personaje de la Familia Real británica, de siempre poco propensa al populismo. Su prematura muerte, aún joven y cuando parecía recomenzar su vida con otro cuento de hadas vinieron a consagrarle como uno de los personajes contemporáneos más venerados en su país y en los de su entorno cultural, llegando a ser comparada con la gran santa del Siglo XX, Madre Teresa de Calcuta.

La música es capaz de congregar multitudes que se sienten arropadas estado rodeadas de otros que visten igual, con los que comparten similares valores, llegando a vivirse momentos de auténtico paroxismo colectivo. Precisamente un músico, también de la Pérfida Albión, es nuestro siguiente personaje: John Lennon. Si a su excepcional talento musical unimos unas letras sencillas, con mensajes poco elaborados pero que transmiten ideas que llegan al corazón de millones de personas, y una muerte también prematura y traumática, tenemos el cóctel perfecto para otro semidios.

También la figura de Verdi ha experimentado la confluencia de una constelación de estrellas. Gran músico, especializado en un género en plena eclosión en su época, la ópera. A su inmensa popularidad contribuyó su adhesión a la causa de la Unificación italiana, plasmada en uno de los himnos que se identificó con este movimiento, el “Va pensiero” de la ópera Nabucco, un coro de esclavos hebreos que cantan con nostalgia a su patria perdida “O mia patria, si bella e perduta”. Dio nombre a uno de los lemas de los insurgentes, Viva VERDI, que en realidad era un acrónimo de Viva Vittorio Emanuelle Re d’Italia (Viva Victor Manuel, Rey de Italia). A su funeral acudieron más de 300.000 personas.

Me resulta curioso que muchos jóvenes que se definen como pacifistas, buenrollistas de izquierda caniche como diría Juan Manuel de Prada, porten camisetas con la imagen de un asesino despiadado, que sembró la muerte y la pobreza por allá por donde pasó: el Che Guevara. Portar esa imagen es un símbolo de rebelión contra el sistema, contra cualquier sistema, es la revolución nihilista, sin ideas, la revolución por la revolución. Pasemos por alto el fusilamiento de opositores, de campesinos, los campos de concentración para disidentes y homosexuales… Un héroe de la democracia y la libertad. Pues eso es para cierto imaginario colectivo.

Otro tanto ocurre con el Dalai Lama. Estamos acostumbrados a escuchar a actrices y cantantes famosas mostrando su admiración y su adhesión a los postulados del Dalai Lama, un señor que ha hecho de la austeridad radical y su rechazo a toda forma de hedonismo su modo de existencia. Y lo hacen desde sus opulentas mansiones de Malibú o la Costa Azul enfundadas en vestidos de 3.000 euros. Y es que el Dalai Lama es muy cool en ciertos ámbitos en los que el envoltorio es más importante que el contenido.

Como se puede ver, las masas necesitan seguir a determinadas referencias, que encarnen los valores supremos que desean imponer y que guíen sus vidas. La imagen, como hemos visto, resulta fundamental, más incluso que la verdad del personaje. Bien lo sabían los primeros dictadores y emperadores romanos. César, que era calvo y enclenque, y Augusto que tampoco era un prodigio físico, se hacían representar en esculturas que mostraban una fortaleza física y sobre todo anímica, que transmitía seguridad a los ciudadanos de Roma que contemplaban sus retratos en piedra a la entrada de la ciudad.

Seguiremos creando ídolos. Algunos están por venir. Y quizás se trate de personajes que ahora mismo nos resultan anodinos o incluso ridículos. Pero la casualidad les llevará a estar en el momento y el lugar adecuados.

Manuel del Rey Alamillo  

viernes, 23 de octubre de 2020

GONZALO GINER GANA EL PREMIO DE NOVELA FERNANDO LARA 2020

El escritor conquista la XXV edición del galardón, pospuesta cuatro meses por la pandemia, con la obra 'La bruma verde', un conmovedor alegato ecologista ambientado en la legendaria selva africana.

Desde esta página queremos felicitar a nuestro amigo, Gonzalo Giner, por haber obtenido la XXV edición del Premio de Novela Fernando Lara, dotado con ciento veinte mil euros, y cuyo fallo y entrega ha sido pospuesto cuatro meses debido a la pandemia, con la obra La bruma verde, según ha hecho público el jurado por medio de su portavoz, el también escritor Fernando Delgado, durante el acto de concesión celebrado en la Casa Guardiola en Sevilla.  

Como podremos recordar todos, Gonzalo se desplazó desinteresadamente a Córdoba, el pasado 16 de febrero de 2019, para dar en exclusiva a nuestra asociación la conferencia “LAS VIDRIERAS: UN ARTE CUYO LENGUAJE ES LA LUZ”, celebrada en el salón de la Fundación Miguel Castillejo.

Tras la conferencia pudimos disfrutar con Gonzalo y Pilar, su esposa, un buen rato de convivencia en la Taberna La Sacristía.

Nuestra enhorabuena, Gonzalo.

Un abrazo.

Asociación Socio-Cultural Génesis

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Y COMENZÓ EL CURSO ESCOLAR

Y comenzó el curso escolar, parecía que nunca iba a llegar o que incluso se iba a suspender antes de su inicio, pero ha llegado, y a los padres nos ha aliviado a la vez que estresado y confundido.

Eran seis meses con los peques en casa, en nuestro caso con tres niños de seis, cinco y dos añitos. Cierto es que han sido meses intensos y agotadores, pero por otro lado, hemos vivido en una burbuja, todo lo teníamos controlado, estábamos sanos y salvos, además hemos podido compartir en familia un tiempo que también ha supuesto riqueza, aprendizaje, conocimiento…un regalo dentro de todo el desastre que había fuera.

Ya a finales de agosto, todos estábamos cansados, los niños aburridos de siempre lo mismo, a pesar de que los tres han jugado y compartido fenomenal, además de que sus primas se han convertido en cómplices y compañeras de juegos a falta de amiguitos. Como madre, deseaba que comenzara el cole a ratos, el miedo y la preocupación me superaban y no hacía otra cosa que mirar las noticias, los números de contagios, pensaba que no llegaríamos al 10 de septiembre con cifras adecuadas para que las puertas del cole se abrieran. Y a pocas semanas, fuimos preparando las mochilas, comprando uniformes nuevos, forrando libros…y los niños sonreían, se ilusionaban con el nuevo curso, e incluso llegaban a dar saltos de alegría literalmente cuando llegué a casa con el material escolar. Yo no sabía si animarles y hacerles vivir los preparativos con la alegría propia de años anteriores o mantener la calma y hablarles de que a lo mejor no, o a lo mejor sí habría cole pero de otra manera diferente a lo que ellos recordaban. Decidimos que eran niños, que merecen vivir las cosas como niños y que su ilusión debía contagiar la nuestra. Y yo, realmente he hecho de tripas corazón, he intentado trasmitir sobre todo paz, y ellos me han demostrado una vez más que los adultos subestimamos a los niños. Han preguntado sin miedo que cómo iba a ser, han aceptado respuestas que no esperaban con una madurez increíble, y mi pequeño sonríe a su seño cuando entra a la guardería a pesar que solamente le ve los ojos mientras le toma la temperatura.

Estas dos semanas primeras de cole, han sido para ellos un regalo, son otros, se han transformado, han recuperado una parte de ellos mismos que estaba en letargo.

En nuestra familia esto ha supuesto también renuncias, desde que comenzaron las clases solamente vemos a los abuelos de paseo en la calle, y si vemos a las primas  en el campo la mascarilla es obligatoria. Renuncias y sacrificios para proteger, cuidar a los que más queremos,  y aportar la parte que como ciudadanos nos corresponde. No entro en la responsabilidad que tienen nuestros dirigentes, ya que tendría folios y folios por escribir, entro en la responsabilidad propia, en la mía y en la nuestra como familia. Viene un otoño e invierno incierto, hay que sacrificar salidas, encuentros con personas, como familia nos vamos a limitar a lo fundamental, teniendo muy claro que el trabajo y la escuela son imprescindibles. Mis hijos han recuperado su vida, y no hablo de lo académico, que también, hablo de la otra mitad además de su casa, su desarrollo entre iguales, la disciplina que imprime el cole, su mundo, lo que les convierte en quienes son. Y lo ponemos todo en manos del Señor, Él que todo lo sabe y todo lo puede, no estamos solos. Madre, cuida de todos, cubre con tu manto a mis niños y a esta familia que como tantas implora tu auxilio.

Esperanza Ortiz Lora

domingo, 27 de septiembre de 2020

Al Andalus, año 110 de la Hégira

 

Periodo de los Gobernadores, felús del 110 H

Ceca de Al Andalus

Peso: 5´6 gramos; diámetro: 19´4 / 18 mm; grosor: 3 mm


Anverso, centro:       No Dios si / no Allah

Anverso, orla:            Fue acuñado este felús

Reverso, centro:       Muhamma en / viado de Dios

Reverso, orla:           en Al Andalus año diez y cien

En negro la escritura conservada y en rojo la desaparecida.

De la ceca, Al Andalus sólo se ve el adorno final inferior de la palabra, y de la palabra “año” sólo la parte inferior. El año es difícil encontrarlo en tan buen estado

Es decir, estamos ante un felús con fecha y ceca, caso rarísimo. Mientras que de la ceca sólo queda el adorno final, en cambio la fecha la tenemos completa

Las primeras referencias numismáticas hispanomusulmanas son monedas de cobre con varias características:

1.- Importante grosor que le da a la moneda un aspecto tosco

2.- La mayor parte de los casos con unas grafías casi exclusivamente religiosas, que se van complicando y ampliando conforme pasa el tiempo. Y ausencia de fecha y ceca.

Ocurre ello con la invasión y los momentos que le siguen. La invasión estaba al mando de caudillos que seguían las órdenes del califa de Damasco. Se denomina esta etapa Periodo de Conquista, Periodo de Gobernadores, Emirato Dependiente o Waliato (de walí, gobernador)

No obstante lo anterior encontramos casos en los que se rompen las reglas como es el que hoy describimos. 

El Periodo de Gobernadores abarca desde el inicio de la invasión hasta la proclamación de Abderraman I como emir de Al Andalus, desde el año 92 al 138 de la Hégira.

Y situados en el año 110 H tenemos como califa de Damasco a Hisan ben Abdelmelik. Y Gobernadores en Al Andalus tenemos a tres en ese año:

 

Yahya ben Salama al-Kalbi.

Hudayfa ben al-Ahwas al-Qaysi

Utman ben Abi Nis´a al-Jat´ami


Según Ramírez de las Casas Deza, del primero fue pedida su destitución por los jeques debido a su severidad. El segundo no pudo permanecer en su destino y dio el mando interinamente al tercero, llamado Mumuza por los cristianos y que por agravios o celos fue derribado del gobierno.

Como adornos podemos destacar:

-         Gráfilas de puntos en ambas caras

-         Escritura en las orlas de ambas caras; en este caso con líneas formando un cuadrado con lo que se facilita la escritura

-         En el centro del anverso tenemos una estrella encima de una columna horizontal, que puede considerarse una variante al no ajustarse a las descritas en los catálogos actuales. 

Y lo que para mí es más significativo es el hecho de que las primeras monedas españolas con fecha son de finales del siglo XVI (1590 aprox.) con Felipe II, y aquí tenemos una del siglo de principios del siglo VIII (año 728-9 dC)

Nunca dejaremos de apreciar el hecho de que la mayoría de las monedas hispanomusulmanas (a excepción de la mayoría de los feluses) tengan incorporada la fecha. Ello nos permite situarlas exactamente en su contexto histórico.

Y ahora podemos deleitarnos con una de la primera fase de la estancia musulmana en la península, es decir, de las más antiguas.

El año 110 de la Hégira corresponde al 728-9 de la Era Cristiana

Para hacernos una idea de esa fecha os diré que esta mañana he estado en la misa de la Catedral y a la salida lo he pensado. Cuando se acuña este felús no se había construido la Mezquita. Lo que había en ese momento era la Iglesia de San Vicente, derribada por los musulmanes. Se comenzó su construcción en el 169 de la Hégira, por lo que tendrían que pasar 59 años para ello.

Juan Manuel López Márquez

miércoles, 5 de agosto de 2020

LA PUERTA DEL PERDÓN

Hoy vamos a hablar de la Puerta del Perdón.
¿La Puerta del Perdón de dónde?
Porque es una puerta muy habitual en las fachadas de las catedrales de España: Toledo, Sevilla, Santiago de Compostela, Burgos o Santander tienen una puerta en sus fachadas denominada Puerta del Perdón.
Hoy vamos a hablar de la de la Catedral de Córdoba.


Cuando visitamos la Mezquita-Catedral de Córdoba entramos posiblemente por esta puerta que es la más importante de entrada al monumento. Y lo hacemos pasando directamente al patio y a continuación al edificio sin ser conscientes de la importancia de la puerta que estamos atravesando.

Esta puerta fue construida por Abderramán III cuando amplía el patio derribando el alminar primitivo y la denominada Puerta del Alminar.
Abderramán III amplió el patio y construyó un muevo alminar a la vez que reforzó la fachada norte del edificio para contener las fuerzas de las naves que lo estaban deteriorando.
El derribo del alminar se realizó en el 339-40 de la Hégira (951-2 dC) y la reforma de la fachada del oratorio en 346-7 H (958 dC) por lo que la construcción de la puerta se tuvo que realizar entre esos años.

Abderraman III, dirham del 340 H, Medina Azahara
Peso: 2'84; diámetro: 23'23 mm

Os presento un dirham de esos años en que se construyó la puerta primitiva. Todas las monedas musulmanas de esos años estaban acuñadas en Medina Azahara. Los dirhames de ese año 340 H no son de los más abundantes; no obstante en este que os presento lo que realmente es significativo es la combinación de gráfilas con el adorno de la estrella, no habitual ese año y no descrito en la bibliografía específica.

La primera reforma de la Puerta del Perdón se realiza siendo rey de Castilla Enrique II en el año 1377 dC. Este es uno de los elementos más curiosos de la puerta; en toda la bibliografía consultada se habla de ese año. Pero eso no es lo que está escrito alrededor del arco que por otra parte es el único dato histórico que hay. Pone esto:

“…DEL MES DE MARCO DE LA ERA DE CESAR DE MILL QUATROCIENTOS ET QUINCE AN/NOS RREINA(N)TE EL MUY ALTO Y PODEROSO DON ENRIQUE…”

Aquí tenemos un tropiezo: ¿Cómo es que no coinciden las dos fechas, 1377 y 1415?
Pues es lo mismo sólo que son dos eras distintas. Cuando se habla del 1415, ya lo dice el mismo escrito, se refiere a la “ERA DE CESAR”. Para que nos entendamos, es la Era Safar.

¿Qué es la Era Safar?
Durante la Edad Media en los territorios cristianos españoles se utiliza la Era Safar. Consiste esta era en marcar el año 1 como la declaración de Hispania como provincia tributaria romana; cuando comienza a pagar tributos a Roma. Ese momento coincide con la terminación de las guerras civiles peninsulares, allá por el Segundo Triunvirato. Y eso ocurrió en el año 38 antes de Cristo. Si sumamos 1377 con 38 ya tenemos 1415.
La Era Safar fue utilizada también en los territorios musulmanes por los mozárabes, y se le conoce igualmente por Era del César, de Augusto, Gótica o Hispánica.
Es decir, que el año 1415 DE LA ERA DE CESAR equivale al 1377 después de Cristo.
Hay monedas españolas con la fecha en la Era Safar; son de Alfonso VIII y acuñadas en Toledo. Algún día hablaremos de ellas.


Enrique II, real de ½ maravedí
Peso: 2´4 gramos; diámetro: 25´2 mm.

Se hace alusión en el escrito de la puerta a Enrique II, y como las monedas cristianas medievales no tienen fecha cualquiera de este rey nos puede servir. Reinó desde 1369 a 1379.
Una limpieza nos ofrecería más datos en esta moneda pero no pienso hacerla; me gusta así.

La puerta es reformada por Sebastián Vidal en el año 1650, que ya en 1631 había sido nombrado maestro mayor de la Catedral.
La moneda que os ofrezco es de 1652 y está muy baja de acuñación. Reinaba por entonces Felipe IV.

Felipe IV, patagón de la ceca de Amberes del 1652
Peso: 27´8 gr, diámetro: 41-43 mm

Anverso: " (ceca) . PHIL .  IIII . D . G .HISP . ET . INDIAR . REX . " "1652"
Reverso: ". ARCHID . AVST . DVX . BVRG . BRAB . Zc"


Del año 1739 son las hojas de las puertas. Están cubiertas con láminas exagonales de bronce con tres inscripciones: En algunos de esos exágonos horizontales se lee:

Reinaba ya el Borbón Felipe V, del que aprovecho para presentaros este escudo de un año antes del arreglo:

Felipe V, escudo de 1738 de la ceca de Sevilla
Peso: 3,36 gr, Diámetro: 17,3 mm, Ley: 22 quilates


Los comentarios sobre este escudo son dos: El primero es la denominación popular que recibieron este tipo de monedas, peluconas, por la nueva moda importada de Francia. Y el segundo es la altísima ley, 22 quilates, cuando hoy día en joyería no se aplican más de 18 quilates (75 % de oro).

Juan Manuel López Márquez