martes, 24 de enero de 2017

HAIKUS GADITANOS

Enrique García Luque

Un HAIKU es un tipo de poesía japonesa que consiste en un poema breve, de diecisiete «moras» (sílabas en otro idioma que no sea japonés), formado generalmente por tres versos de cinco, siete y cinco moras (sílabas) respectivamente. La poética del haiku generalmente se basa en el asombro y la emoción que produce en el poeta la contemplación de la naturaleza. Su estilo se caracteriza por la naturalidad, la sencillez (no el simplismo), la sutileza, la austeridad.
Ejemplos de dos maestros japoneses podrían ser los dos siguientes HAIKUS:

Este camino
nadie ya lo recorre,
salvo el crepúsculo
Matsuo Basho (1644-1694)

Corté una rama
y clareó mejor
por la ventana
Masaoka Shiki (1867-1902)

Hace algún tiempo, en un taller de escritura creativa, nos propusieron el reto de escribir HAIKUS “CALETEROS”, centrados en la belleza y la historia trimilenaria de la única playa que posee el casco antiguo de Cádiz, La Caleta.
Ahora que acaba de comenzar el período más carnavalero de todo el año, quería compartir con vosotros este puñado de haikus, algunos más sesudos y otros más cómicos… Espero que los disfrutéis con una mente “caletera-zen”


Playa desnuda
parece indefensa
con dos castillos

Garum y murex
túnicas púrpuras
quemaperfumes

Sopla poniente
el ficus se comba
sopla levante

Trajes de baño
ánforas y doblones
… el Balneario
  
El niño rubio
levanta las piedras
el mar ya oscuro

Fanerógamas
especies protegidas
junto a latas vacías

Una caballa
mojarras, borriquetes
otra caballa

Fichas de bingo
con tintos de verano
y canalillos

Venus Marina
ocaso en la Caleta
arena fina

Caña del país
su reflejo en el agua
el pez escapa

Cerveza y sake
oliva y soja
y, en medio, el atún

Carajo, coñeta
no son palabrotas
en La Caleta

El sol naciente
castillos, balneario
el rayo verde

Marea vacía
sobre el relente de sal
de tu melena

martes, 17 de enero de 2017

LOS ÚLTIMOS JERÓNIMOS

A Pepe Pulido

El camino que lleva desde la cercana ciudad de Segovia al Monasterio del Parral pasa por una hermosa alameda situada a orillas del río Eresma, salpicada de antiguos molinos, telares y graciosos puentecillos de piedra. El lugar se ha convertido en un parque urbano, si bien mantiene ese silencio que invita al paseo sosegado y a la contemplación de la naturaleza. Nada que ver con el griterío de esos parques del centro de las grandes ciudades. Paré el coche y me detuve a contemplar la estampa y escuchar la canción que el viento interpretaba entre las copas de los árboles, acompañada del tenue murmullo de las aguas.
Más adelante la carretera cruza el río y a la salida de una curva me encontré de frente con la entrada del Monasterio y la fachada de la iglesia. El edificio mostraba la sobriedad contemplativa propia de su estilo, indiferente al paso de los siglos y las modas. Al bajar del coche me saludó el frío seco castellano. Ese frío que te hiela las mejillas y la garganta, pero que no te llega a penetrar.
  
El encargado de recibir a los huéspedes me condujo por galerías, que en ese momento me parecieron laberínticas, hasta llegar al claustro principal, mientras me proporcionaba la información fundamental sobre horarios, situación de las celdas, el refectorio, etc.
Allí en el claustro, tras haber traspasado los muros de piedra del monasterio e ingresado en su mismo centro noté la sensación de haber llegado a otra dimensión, otro mundo mucho más lejano del exterior de lo que pudiera suponer la distancia medida en metros.
Me dejó en la puerta de la capilla y me invitó a entrar y situarme a la derecha de la puerta.
Lo hice.
Allí en la penumbra me observaba de reojo la orden jerónima masculina al completo. No más de una docena de miembros.
No había luces encendidas. Sólo la vela del sagrario y la luz del atardecer que tímidamente se filtraba por las vidrieras de uno de los costados.

Aún recuerdo aquel Salmo cantado:

Amo al Señor, pues él escucha
La voz de mi lamento,
Porque torna a mí su oído
El día en que le invoco.
Cuando lazos de muerte me acordonan
Y las angustias del sepulcro me dan alcance,
Cuando me hallo en pesar y en aflicción,
En nombre del Señor alzo la voz:
¡Ah Señor, salva mi vida!
El Señor es bondadoso y providente,
Nuestro Dios es compasivo,
El Señor es el guardián de los humildes,
Y yo débil, habrá de socorrerme.
Alma mía, retorna a tu reposo,
Que el Señor cumple contigo.
Tú, cierto, me preservas de la muerte,
Mis ojos del llorar,
Mis pies de la caída.
Andaré en la presencia del Señor
En el mundo de los vivos.

La oración se desarrollaba con parsimonia, sin prisa por terminar, como si a su final no hubiera nada importante que hacer. No os miento si os digo que nunca me había sentido tan cerca de la presencia de Dios. Me entró envidia de aquellos frailes, que habían elegido la renuncia a los placeres mentirosos de la vida y refugiarse en el silencio, la meditación y la alabanza a Dios.
Finalizada la oración de nonas y el rezo del Santo Rosario me condujeron a mi habitación. Mi presencia no parecía distraerles lo más mínimo mientras se dirigían por la galería del claustro a sus quehaceres. Caminaban en silencio, arrimados a los muros en señal de humildad.

La Orden de San Jerónimo fue fundada en el siglo XIV en Castilla y rápidamente se expandió por todos los reinos peninsulares, incluido Portugal, y más tarde por América. Llegó a contar con docenas de monasterios y miles de miembros al recibir el favor de la realeza. Algunos de los monasterios más ilustres de los que pertenecieron a la orden jerónima fueron los de Guadalupe, Yuste, El Escorial, San Jerónimo en Madrid, el de Belén en Lisboa o en Córdoba, el de San Jerónimo de Valparaíso. Eso sin contar a la rama femenina.
A pesar de ello la humildad no ha dejado nunca de ser señal de distinción suya. Tanto que nunca se han preocupado en promover la subida a los altares de algunos de sus miembros, que bien lo tienen merecido.
En este siglo de la técnica y el conocimiento una docena de frailes de avanzada edad en su mayoría,  mantienen vivo el espíritu de la Orden en el Monasterio del Parral, Segovia.
Muchas veces me he preguntado el motivo de lo que parece una inminente extinción. A diario veo personas que llevan una existencia errante, castigada por errores y debilidades, desarraigada de amor y familia, consumida en trabajar para existir y envejecer sin sentido. Y me pregunto cuál es la barrera que impide a esas personas, que son legión, probar a encontrar otra dirección en su vida, la del camino estrecho.
Durante la cena, que se desarrolla en silencio y meditación, escuchando una lectura y de forma rápida y austera, pude comprobar que el alimento, para ellos no es más que una necesidad biológica para sobrevivir, que no debe ocasionar distracciones en la actividad contemplativa.
Al salir del refectorio los monjes se dirigían en silencio a sus celdas en a través de la oscuridad del claustro. La estampa podría parecer fantasmagórica. Pero lo cierto es que en ningún momento me vi asaltado por temor alguno a presenciar una escena del mundo de lo sobrenatural. Es más, no me importaba si aquellas sombras encapuchadas que caminaban cabizbajas eran de vivos o de muertos.

Llegado a mi habitación releí el Eclesiastés y algunos Salmos. La nieve caía con fuerza sobre los campanarios y los tejados segovianos. Escribí algunos pensamientos:        
 
27-2-2016
Antes de venir me imaginaba que quizás entre estos muros se podría encontrar el secreto del orden cósmico.
Aún no lo sé. Puede que esté en la antigua liturgia, en el horario y el modo de vida que se preserva celosamente a lo largo de los siglos. Pero no estoy seguro.
De lo que sí estoy seguro es de que el secreto no está ahí fuera. Allí todo es vanidad de vanidades. Afanarse en los proyectos, en las ambiciones terrenales, en conquistar honores… para terminar igual que el pobre o el necio. Quizás al dejar este mundo puedas dejar un buen recuerdo a los que te conocieron. Posiblemente, si destacaste sobre los demás, en lo bueno o en lo malo, en la virtud o en la fama, los que te conocieron transmitan tu memoria a los que vengan después.
Pero al cabo de los siglos, los milenios, qué quedará de ti. ¿un nombre a lo más, de un personaje ya mitificado, nada real?
Porque una es la suerte del hombre y de la bestia: muere aquél como ésta muere, y uno solo es el hálito de ambos. No tiene, pues, ventaja el hombre sobre la bestia: todo es vanidad. Todos van al mismo sitio: todos vienen del polvo, y al polvo tornan todos.
Tampoco la ciencia, ni la astronomía ni la física cuántica nos darán la respuesta. Por mucho que avance, siempre quedará una galaxia nueva por descubrir, y una nueva explicación al origen del Universo.
¿Estará en lo pequeño? ¿En lo cotidiano? En ser lo que uno es, y llevarlo al extremo. Eres hombre, sé hombre, ¿estás casado?, sé un marido, ¿eres padre?, sé un buen padre hasta el extremo. Cumple con la función que se te ha dado en el orden cósmico. Disfruta, paladea los placeres simples de la vida, procurando no dejar tu huella en la Creación, para que quien venga después pueda ocupar tu mismo lugar.
Come con gozo tu pan y bebe tu vino, porque ya Dios se ha complacido en tu conducta. Lleva en todo tiempo blancas vestiduras, y no falte el perfume en tu cabeza. Goza de la vida con la mujer que amas durante todos los días de la vana existencia que Dios te concede bajo el sol, porque tal es tu suerte en la vida y en las fatigas que te tomas bajo el sol.

Tres días después me despedía del hospedero y le entregaba un donativo. Conduje hasta el aeropuerto de Barajas, donde había quedado en recoger a mi familia, que llegaba de Londres. Me pareció cómica la escena. Cientos de viajeros circulando a paso rápido por los salones del aeropuerto. Muchos con un maletín, encaminándose a una reunión en la que se tomarían importantes decisiones estratégicas de su empresa o se concluirían lucrativos negocios. En su mirada se adivinaba la preocupación por lo que les tocaba hacer dentro de una hora, y de dos, y mañana…
A fuer de ser sincero no he llegado a encontrarle el sentido a la vida contemplativa. Mi escasa fe no alcanza a ver el modo en el que aquellos monjes, con sus oraciones, puedan contribuir a la acción benéfica de la Providencia sobre los hombres. Pero el día de Navidad me alegró recibir un email de Fray José. No era para desearme “Felices Fiestas”. Sólo para recordarme que allí sigo teniendo un lugar en sus oraciones. 


Manuel del Rey Alamillo

sábado, 14 de enero de 2017

SÍGUEME

Cuando vi el cartel de este año de la Infancia misionera, me dije: “¡Cómo me gusta una mochila a la espalda!!! Si pensamos en las mochilas que hemos cargado en nuestras vidas, recordaremos colegio, tareas y esfuerzo; aunque a mí…., realmente me transportan  a bocatas, agua, refrescos y excursiones, peregrinaciones, viajes, rutas, cansancio y sudor, caminos, encuentros, corros, charlas y sobre todo ¡VIDAS COMPARTIDAS! 

Mochila y escalera!!! ¿A dónde nos lleva el Señor? Sus caminos no son fáciles, a veces confusos, pero en su mayoría y de su mano, alegres y llenas de esperanza. A eso nos lleva la infancia misionera, a llevar a nuestros niños/as a Jesús, a que seamos escuela de Jesús, como Él; seguidlo es coger lo imprescindible y mirar hacia lo sencillo: ¡Los niños! Ellos ven el mundo con mirada limpia y concreta, nos enseñan a ver a Dios sin añadiduras, sin puntos suspensivos, sin por qué…su corazón, aún en bruto, espera ser llenado de bonitas experiencias, cariño, palabras de aliento, sueños, juegos….y ser educado en los valores de nuestro maestro.

En los niños y con ellos, el Señor centra toda nuestra misión. Acabamos de celebrar la Navidad, experimentando a Dios niño, es el Señor el que invita a seguir su rastro y los niños, son el punto de partida y de llegada al Reino.

¡Qué fácil nos lo pone Jesús! Acompañemos a nuestros niños, a los que tenemos cerca a compartir el viaje juntos, a que sientan a los que están algo más lejos y pasando muchas necesidades. SEAMOS LA ESCUELA DE JESÚS, esenseñándoles a amarlo, a seguirlo  y a sentirlo, cojamos las mochilas y sigamos sus huellas, sintiendo al frágil, al débil, a los niños que sufren como los más importantes, saliendo de nosotros mismos, de nuestras comodidades, contagiando generosidad y educando al estilo de vida de Jesús!
                                                                                                                     Blanca Ortiz Lora

martes, 10 de enero de 2017

Almanzor, intrigas en la corte califal

No estuvieron los años con Almanzor en el poder exentos de intrigas y para ello vamos a relatar, aunque de forma muy esquemática, los hechos que ocurrieron a partir del año 386 H, y que han sido descritos por autores como R. Frochoso en “Análisis sobre los dirhames del año 388”. El presente artículo debe considerarse como un complemento del anterior.
Almanzor actuaba como verdadero califa, estando el titular recluido en el palacio de Medina Azahara. Su madre, la sultana Subh, en una maniobra para que Hixén recuperase el poder intentó sacar del alcázar la suma de 80,000 dinares del tesoro califal escondiéndolos en cántaros recubiertos de miel y mermelada con el fin de ganar apoyos a la familia omeya.
Descubierto el complot, Almanzor decidió trasladar todo el tesoro a su residencia de al-Zahira ese mismo año del 386 H. Se trasladaron  sólo ese año 5 millones de dirhames y 700,000 dinares.
Pasó el tiempo y en el año 399 H, ya muerto hacía años Almanzor, se produjo el inicio de la guerra civil con la consiguiente sublevación del pueblo que  asaltó Medina al-Zahira y se apoderó del tesoro.
Es decir, que estamos hablando de monedas que en principio no habían circulado, encontrándose consecuentemente totalmente nuevas y que databan del 386 H y años siguientes.
Estamos en los años de la guerra civil lo que supone una inseguridad total. El pueblo abandona Córdoba y esconde su dinero hasta mejor momento. Son monedas que pasaron directamente de la ceca a Medina al-Zahira y de ahí a ser enterradas por lo que estos atesoramientos, cuando se encuentran, llevan una gran cantidad de monedas sin circular como hemos apuntado.


Hixén II, dirham del 388 H, ceca de Al Andalus

Como ejemplo podría servir este dirham del 388 H (998 JC). A una primera vista su estado del reverso lo podríamos definir como calamitoso pues su escritura se encuentra casi totalmente empastada. Pero al estudiarse con detenimiento su conservación podría calificarse como de muy buena, excepcional.
Sin embargo el estado del anverso sí es más deficiente pero no por la circulación de la moneda sino porque el cuño empleado había tenido un uso más prolongado. El hecho de que haya esas diferencias en cuanto al estado de cada una de las caras es simple: cuando se almacenan los cuños al final del día se hace en estanterías o cajones al expreso; en uno los anversos y en otro los reversos. Y al día siguiente, cuando se va a empezar la jornada, a cada operario se le proporciona uno de cada cara, pudiendo tocarle uno totalmente nuevo del reverso como en este caso y otro ya gastado por el uso como este anverso.


                                  

Veamos algún detalle del reverso: la H de Hixén y la R de Amir.
En sus bordes de observa una terminación en dientes de sierra. Eso nos indica que su epigrafía fue realizada en estas letras con un buril y un martillo, con los que se iban grabando las letras en negativo sobre el cuño. Y que el buril avanzaba en pequeños espacios a la vez que el martillo lo empujaba con sus golpecitos, y el buril se iba girando siguiendo la letra que se trataba de realizar. Es por ese motivo por lo que los dientes de sierra aparecen en las curvas. Otras muchas letras de ese reverso tienen las mismas características.
Y la imagen en negativo del cuño pasaba a positivo cuando se acuñaba la moneda.
Es decir, que la conservación es óptima pues han quedado conservados esos pequeños detalles. O lo que es lo mismo, esta moneda no ha circulado.
El dirham que hoy presentamos cumple todas las características de las piezas a las que nos hemos referido en esta pequeña historia.
Es difícil encontrar dirhames con estas características. No obstante lo he visto también en uno del emir Muhammad I del año 250 H.

Juan Manuel López Márquez

sábado, 7 de enero de 2017

CUENTACUENTOS - NAVIDAD 2016

El pasado día 29 de diciembre, en casa de nuestros socios Ángel y Mamen, se celebró la segunda edición del cuenta cuentos navideño de la Asociación. Como sabéis es la actividad navideña dedicada a nuestros socios más pequeños. Este evento es posible gracias a la colaboración desinteresada de socios, que despliegan cada edición más imaginación e ingenio en las historias que presentan para que los mas pequeños se diviertan.

En esta ocasión los valientes que salieron al escenario fueron :

Isaías Ortega con el cuento “ La bola de cristal” de los hermanos Grimm
Carmen Muñoz con “ Juan el sucio”.
José Luis Arjona con “ Pinocho y los titiriteros”.
Y Gema Arjona y Gema del Rey con la “ Historia de Ana”.

Todos ellos aclamados por el público, hicieron que la tarde fuera mágica.  Hubo merienda para los pequeños y el anís para los mayores y los asistentes que quisieron asistieron al evento disfrazados , con lo que hubo princesas, abejas, y duendes.

Desde la directiva estamos convencidos que la actividad seguirá evolucionando tan positivamente y el próximo año será aún más mágica que este.

Gema Pérez Fernández

viernes, 6 de enero de 2017

ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA 18-12-2016

El pasado 18 de diciembre, a las 11 de la mañana en la casa de nuestros amigos y socios Ángel y Mamen, dio comienzo en segunda convocatoria la Asamblea General Ordinaria de nuestra Asociación Socio-Cultural Génesis.
Esta Asamblea desde tiempos inmemorables se venía celebrando en el mes de junio coincidiendo con el conocido almuerzo de jamón y queso,  pero a petición de algunos socios fue solicitado que se presentara un presupuesto comprendiendo el año natural, según se recoge en los estatutos, lo cual esta Junta Directiva con suma diligencia ha llevado a cabo siendo el punto principal del Orden del Día.
Ante un aforo que iba completándose a medida que avanzaba la reunión, tal como se puede observar en las fotografías 1 y 2, se aprobó también la adhesión de la Asociación a la Coronación Pontificia de Nuestra Señora de la Paz y Esperanza.  Pincha y lee la adhesión.

Foto 1
Foto 2
Con alguna propuesta más de algunos de los socios participantes en esta reunión, que vienen recogidas en el acta que se acompaña, se dio por concluida esta convocatoria. 
Pincha Acta Asamblea GÉNESIS

lunes, 12 de diciembre de 2016

La primera Navidad de María

Autor: Federico Talgat Lora Ortiz

-¡Hola! Mi nombre es María y tengo 11 años. Como habréis leído anteriormente, os voy a presentar mi Primera Navidad,cómo la he celebrado hasta ahora y por qué no era una verdadera Navidad.

-Desde pequeña, para mi familia la palabra “Navidad” significaba compras sin sentido, regalos, comidas, pasárselo bien,… y así lo vivíamos de fiesta en fiesta.

Unas semanas antes de Navidad, preparando el árbol, las tonterías que íbamos a comprar…..fui a la biblioteca de mi barrio a preguntar si tenían catálogos de compras navideñas y la bibliotecaria  me dijo, que estaban en el último pasillo a la derecha. De camino al último pasillo, vi un libro  que se le cayó a un señor cubierto por completo, que se titulaba: “La verdadera Navidad”, lo recogí y fui a dárselo al hombre, pero él empezó a correr más que yo,tras desaparecer en una esquina le oí decir “María quédate con el libro”,y se esfumó;entonces me senté en una silla y empecé a leerlo.

 En el libro hablaba que para mucha gente la Navidad significaba “Tiempo de Consumismo”, pero para los cristianos significa tiempo de espera al Señor y tenemos que tener el corazón abierto porque en cualquier momento puede entrar dentro, pero hay que recibirlo humildemente, porque Él nació en una establo para animales, no en un palacio de oro, sentado en un trono y la gente que en Navidad no para de comprar sin sentido, para qué sirve, porque Jesús lo único que quiere es estar contigo y abrirte los ojos a otra vida más alegre y eso es el verdadero significado de Navidad,“Nace el Amor”.

María se quedó impresionada y se preguntó- ¿Entonces?,¡Hasta ahora me han enseñado que la Navidad era consumir!

 Fue a su casa corriendo con el libro y se lo dijo a sus padres y ellos le dijeron-¡María que estás diciendo!- No digas tonterías, hay que ver los libros de ahora, estás castigada sin regalos esta Navidad. Y sucesivamente tiró el libro a la basura. María se fue a su cuarto llorando, pero después sin que le vieran lo recogió de la basura, lo limpió con un paño y empezó a hacer lo que decía el libro, a escondidas, sin que sus padres la descubriesen y empezó a vivir su “Primera NAVIDAD”.





Y pasaron hasta tres navidades, hasta que consiguió que por primera vez celebremos la Navidad como ella quería. Su padre le dijo: -María, como has conseguido lograr el objetivo que te puse este año, celebraremos la Navidad a tu manera. Y lo mismo le dijo su madre. María los abrazó con fuerza y les dijo- Muchas gracias, os prometo que esta Navidad será mucho más alegre, no como las otras, en las que la alegría duraba un par de horas;¡ con ésta, la alegría es eterna!.

Al acabar la Navidad ella y su familia eran diferentes ya no eran tan egoístas, tristes…. pero solo alegres con regalos, con el corazón de piedra….Habían  cambiado espiritualmente, eran otros, llenos de alegría contagiosa, con ganas de vivir, haciendo el bien con la fuerza del Señor; pero sobre todo, la que más se alegró fue María.

Y ahora que tengo gracias a Dios 70 años, con un esposo con enorme corazón, con unos hijos que son un gran tesoro y nietos que son una alegría, todos los domingos viviendo juntos la eucaristía….; todas las mañanas, al despertarme me parece ver a ese señor cubierto entero, el que me regaló una vida en Dios. Por todo esto que me regaló, soy más generosa, todo se lo debo a él, al que en una simple tarde, en una biblioteca se le cayó el libro de mi salvación y que lo sigo guardando muy dentro, en lo más profundo de mi corazón.

Bueno, pues esta es la historia de la trasformación de una familia que no iban por el buen camino, en el barranco del consumismo, perdidos por una vida vacía, y que con un simple libro y gracias al corazón abierto de María, volvieron al camino del amor, de la felicidad infinita que puede salvar a muchas personas de la oscuridad.


domingo, 4 de diciembre de 2016

DOMINICOS EN CÓRDOBA: IGLESIAS DE SAN AGUSTÍN Y SAN PABLO

De la mano de nuestro guía Pedro Luis González arrancamos la visita que teníamos programada a San Agustín, el pasado día 3 de diciembre, dentro de la actividad cultural titulada «DOMINICOS EN CÓRDOBA: IGLESIAS DE SAN AGUSTÍN Y SAN PABLO».

Tras entrar a este templo, y una vez superada la admiración por la profusa decoración que recubre su interior, Pedro Luis, nos dio a conocer los detalles y anécdotas que van aparejadas a esta iglesia barroca del convento de San Agustín, desde sus inicios como convento agustino hasta la actualidad como convento dominico.
De esta visita destacó uno de los elementos pictóricos más espectaculares de esta iglesia que es el sotacoro, dedicado íntegramente a la Inmaculada Concepción que ocupa la parte central; así mismo, llama la atención la gran cantidad y calidad de lunetos que hay sobre sus muros.

A continuación nos dirigimos hasta el convento de San Pablo donde Manuel Del Rey, cogiendo el testigo, pasó a ser nuestro guía y anfitrión en esta iglesia a la que le tiene un especial cariño debido a su vinculación como hermano de la Hermandad de la Expiración.
Antes de entrar, al igual que anteriormente hizo Pedro Luis, en las escaleras que dan acceso a la entrada principal de esta iglesia conventual de san Pablo, Manolo, nos hizo una introducción de las distintas transformaciones que a lo largo del tiempo ha tenido esta iglesia fernandina, o alfonsina como nos explicó que podría ser también llamada.
Finalizamos esta visita cultural con el acceso al camarín de la Virgen del Rosario, una sala no conocida por la inmensa mayoría de los cordobeses, pero que es impresionante en belleza.

Desde estas líneas queremos agradecer a nuestros guías Pedro Luis y Manolo su disposición, desde un primer momento, a colaborar y aportar conocimiento a nuestra asociación y le reconocemos el esfuerzo y trabajo que conlleva la preparación de estas visitas. Gracias.

Una vez cumplido este objetivo cultural pasamos al acto de convivencia que teníamos previsto en la Taberna Cordobeando, donde, en opinión de los socios asistentes al evento, quedaron muy satisfechos de la atención recibida por la dirección de esta taberna que fue cerrada para atendernos en exclusiva y donde no faltó detalle ni escatimo siendo además agasajados por algunas prebendas no contratadas.

Pincha aquí para ver todas las fotos

sábado, 26 de noviembre de 2016

SAN JOSÉ DE CALASANZ







“Hubo un hombre que supo ver en los niños futuros hombres de una nueva humanidad”







Próximos a celebrar la festividad de este gran Santo, el 27 de Noviembre, coincidiendo además con el inicio del AÑO JUBILAR CALASANCIO  es interesante conocer la figura y la labor del MAESTRO.
“Su amor apasionado por el Señor Jesús y su madre María; su entrega incondicional a la Misión de evangelizar educando; su compromiso por hacer posibles las Escuelas Pías como espacio de comunión y de misión, y su profunda confianza en el niño y en el joven, portadores de vida y plenitud.”

(Carta Circular del P. General de los Escolapios)


José de Calasanz nace en Peralta de la Sal (Huesca) en 1557, es el más pequeño de una familia de ocho hermanos. Su padre, gobernador, deseaba que fuera militar, que tomara matrimonio para perpetuar su apellido y se hiciera cargo de toda su gran herencia; pero los religiosos que lo instruyeron en su niñez lo entusiasmaron por la vida sacerdotal, y pidió que le dejaran hacer estudios eclesiásticos.
Como tenía fama de gran santidad y de mucha sabiduría, el Señor Obispo le fue concediendo puestos de mucha responsabilidad. Pero él sentía una voz en su interior que le decía: “Váyase a Roma! ¡Váyase a Roma!” Y en sueños veía multitudes de niños desamparados que le suplicaban se dedicara a educarlos.
Entonces, renunciando a sus altos puestos, y repartiendo entre los pobres las riquezas que había heredado de sus padres, se dirigió a la Ciudad Eterna en 1592.
Allí encontró un protector en el Cardenal Marco Antonio Colonna, quien lo escogió como  teólogo e instructor para su sobrino.
Entró en la Cofradía de la Doctrina Cristiana que se dedicaba a enseñar catecismo a los niños. Los maestros, que recibían poca paga, rehusaron la carga adicional sin remuneración. José vio que era necesario fundar escuelas para que los niños tuvieran educación e instrucción durante la semana. En ese tiempo los gobiernos no tenían ni escuelas ni colegios, y la juventud crecía sin instrucción.
El párroco de Santa Dorotea le ofreció dos habitaciones y le prometió ayuda en la enseñanza. Cuando otros dos sacerdotes prometieron ayuda similar, José, en noviembre de 1597, abrió la primera escuela pública gratuita en Europa. El Papa Clemente VIII dio una contribución anual y muchos compartieron en esta gran obra, en corto tiempo, José tenía mil niños bajo su cuidado.
En 1602 alquiló una casa y comenzó la vida comunitaria con sus asistentes. Allí puso los fundamentos para su congregación religiosa. A sus institutos educativos les puso por nombre “Escuelas Pías” y los padres que acompañaban  se llamaron Escolapios. En 1612 la escuela fue transferida al palacio de Torres junto a San Pantaleón (aquí es donde vive el resto de sus años).
Recibió el padre Calasanz como colaborador a un hombre ambicioso y lleno de envidia, el cual se propuso hacerle la guerra y quitarle el cargo de Superior General.  Por las calumnias de este hombre y de varios más fue llevado a los tribunales y solamente la intervención de un cardenal obtuvo que no entrase en la cárcel. El envidioso logró a base de calumnias que a José le quitaran el cargo de Superior General, y después las acusaciones mentirosas llegaron a tal punto que la Santa Sede determinó acabar con la congregación.
Al final de sus días, vio como le cerraban sus escuelas tan queridas, en 1646. Dos años después, el 25 de agosto de 1648, sin perder su esperanza, moría en Roma animando a los escolapios que aún quedaba con él, a perseverar en la reconstrucción de las escuelas, cosa que ocurría posteriormente.
La Iglesia reconoció el testimonio de su vida beatificándolo el 18 de agosto de 1748, a los cien años de su muerte, y elevándolo a los altares el 16 de Julio de 1767.
Finalmente Pio XII, en 1948 proclamó a San José de Calasanz “Celestial Patrono ante Dios de todas las Escuelas Populares Cristianas del mundo”.
Para Calasanz, la figura del educador es elemento fundamental en la consecución de los objetivos pedagógicos y sociales de su obra.
En diversos escritos fundacionales, hace un planteamiento teórico claro de lo que pretende con su obra: educar a los niños en la fe cristiana y en las letras humanas, de ahí el lema Piedad y Letras de toda la familia escolapia.
Hoy en día la gran familia escolapia sigue caracterizándose por la gran calidad educativa,  humana y espiritual que se imparte en sus escuelas repartidas por todo el mundo, siendo modelo a seguir para cualquier maestro.
No imaginaba su padre, con el interés que tenía en la continuidad de su apellido, que grande iba a ser el nombre de José de Calasanz.

Rosario Cañete Blanco