jueves, 30 de junio de 2016

LOS DUROS SEVILLANOS

Los duros sevillanos son falsificaciones de época

La expresión “Más falso que un duro sevillano” se sigue aplicando en nuestra sociedad para indicar la falta de legalidad en diversas situaciones.
Veamos de donde proviene:
A finales del siglo XIX se produjo en la ciudad de Sevilla una falsificación de tal magnitud que inundó el país de monedas de 5 pesetas falsas. Son los llamados duros sevillanos.
Fue una falsificación totalmente novedosa pues la industria se había desarrollado lo suficiente como para que su presencia pasase como monedas auténticas, pues era muy difícil distinguirlas de ellas. Pero lo más significativo es que eran de plata y con una ley idéntica a las verdaderas.
Hasta este momento la falsificación había consistido fundamentalmente en el empleo de un metal inferior que posteriormente se recubría con un baño de plata. Pero este no era el caso pues como digo era plata “auténtica”. Se sabe que fueron fabricados por la fundición Covián, próxima a La Barqueta, pero hay que decir que también salieron de Gerona e incluso de países americanos. Pero los sevillanos se quedaron con el apellido.
Es muy curioso el procedimiento utilizado para entrar y sacar los duros de Sevilla. Se realizaba el trasiego en los varales de las camas de hierro que tenían un diámetro similar. Entraban en el material importado de Francia (varales y monedas a falta de acuñación) y salían en las camas terminadas.

¿En qué se distinguía entonces un duro sevillano?
Pues pasado un poco de tiempo aparecía en ellos una tonalidad amarillenta o se manifestaban oxidaciones. Ambas anomalías se aprecian en las fotos expuestas.
¿Qué ocurría?
Aunque la ley de plata era correcta y la talla de sus partes había sido muy bien realizada, la maquinaria era de tipo artesanal pues no olvidemos que los talleres eran clandestinos y debían pasar desapercibidos. Era necesario calentar el cóspel para proceder a su acuñación, y el efecto de ese calentamiento se traducía posteriormente en esas imperfecciones referidas.
Pero cabe una pregunta más: ¿Cómo es posible que se realizase una falsificación utilizando el metal correcto? La respuesta es muy sencilla pues en esos años se había producido una bajada muy importante en el precio de la plata con lo que el valor facial, 5 pesetas, era muy superior al valor de la plata utilizada. El valor de la plata estaría alrededor de las 2 pesetas (entre 1880 y 1900 la plata bajó un 60 % de su valor)

La Ley de Gresham se cumplió a la perfección con los duros sevillanos. La Ley de Gresham dice que la moneda mala expulsa a la buena.
¿Qué es lo que ocurría en este caso? Veamos: Supongamos que tenemos en nuestro poder dos duros, uno legítimo y otro falso. Si vamos a hacer una compra intentaremos deshacernos del falso, quedando en nuestro bolsillo, bien guardado, el legítimo. Por ese sencillo mecanismo podemos ver que los duros sevillanos estaban siempre y todos en circulación, mientras que los legítimos se encontraban a buen recaudo.
La situación llegó al punto de que los jornaleros exigían cobrar en billetes, en tren se cobraba en billetes, y en las tiendas no aceptaban duros.

El problema alcanzó tal magnitud que el Estado se vio obligado a cambiar los duros falsos por duros legales en virtud de la Real Orden de 6.04.1908. Al final se terminó por suspender la acuñación de duros en los primeros años del siglo XX siendo sustituidos por billetes.

Juan Manuel López Márquez

domingo, 26 de junio de 2016

ESPECIAL GALA GÉNESIS 2016 (Bienvenida, Pregón, Vídeo Curso 2015-16 y Fotos Gala Génesis 2016)

 PROGRAMA GALA GÉNESIS 2016

 -   PRESENTACIÓN

-   PALABRAS DE LA PRESIDENTA

-   PREGÓN

-   RESUMEN CURSO (VÍDEO)

-   ESPECTÁCULO 



PALABRAS DE LA PRESIDENTA
          

Buenas noches queridos socios.

En primer lugar, en nombre de la Junta Directiva quiero agradecer vuestra presencia en esta noche de San Juan, muchas felicidades a los Juanes que nos acompañan, y tener presentes a los que no han podido asistir a esta Gala por una causa u otra. Desde aquí mando un abrazo muy especial a Pepe y Encarnita y  a nuestra Chelo.

Como Presidenta, recién reelegida, de esta Asociación es una satisfacción cerrar este curso, el cual hemos intentado llenarlo de contenido cultural y de convivencia, hemos tenido un intenso programa, con actividades que incluso no hemos podido llevar a cabo por falta de fechas en nuestra tan apretada agenda, pero siempre con el objetivo que es ESTRECHAR LAZOS entre todos nosotros.

Hemos compartido comidas, experiencias, emociones, sonrisas y algunas lágrimas, un año lleno de vivencias que más tarde os mostraremos en imágenes.

Deseo que pasemos una agradable velada y disfrutemos de esta noche.

Cuento con todos vosotros para que el próximo curso nos continuéis ayudando con vuestra participación a la hora de realizar las actividad programadas y no olvidéis que nuestro blog sigue abierto en estos meses y que la inspiración llama a vuestra puerta para que la compartías con todos nosotros; así podéis mandarnos artículos, fotos de las vacaciones recetas fresquitas juegos para los niños, en fin lo que se os ocurra para estar unidos en estos días de vacaciones en que coincidimos menos pero nos gusta saber unos de otros.

Muchas gracias a todos por seguir Estrechando Lazos.


Milagrosa Martínez Ramírez



PROCLAMACIÓN DE LA GALA GÉNESIS 2016

I
Córdoba, 1988, 21 de octubre. Llovía.

Unos amigos, vecinos de la localidad, mayores de edad, se congregaron a sabiendas, en reunión pacífica y sin armas, con unos fines premeditadamente lícitos: 

Crear una Asociación para el estudio y difusión de los aspectos históricos, artísticos y geográficos de España, y para el estudio del patrimonio y la cultura autóctona de cada una de sus regiones, de las cuales, como canta la jota, Aragón es la más famosa. Pero no nos distraigamos de nuestra historia.

Los amigos en cuestión procedieron, en el mismo acto, ya con nocturnidad, a elegir la primera Junta Directiva de la Asociación:

-       José Luis Arjona, Presidente
-       Rafael Calleja, Vicepresidente
-       Tomás de Haro, Tesorero
-       Antonio Peinado, Vocal de Relaciones Públicas
-       Pedro Luis González, Vocal de Cultura
-       María José Jiménez, Vocal de Acción Social
-       Ángel León, Vocal de Asuntos Recreativos

Así, por lo menos, consta en el Acta Fundacional de “Génesis”. 

Veintisiete años y ocho meses después, los padres fundadores están hoy aquí, mezclados  –como si tal cosa–  con los socios y directivos del ayer, del hoy, y, como es de esperar, del mañana.

Pero, que nadie piense que están “cazando moscas”, al contrario, como le gusta decir a la directiva actual, están “estrechando lazos”. Eso sí, lazos de hermandad y de simpatía. En definitiva, lazos de amistad.

II

Por eso, la elección del lugar para celebrar nuestro más característico y representativo evento anual, el Real Círculo de la Amistad, no ha podido ser más acertada. Pues, nos acoge una de las instituciones culturales más importantes de la Córdoba decimonónica, que ha sabido llegar al siglo que vivimos peligrosamente juntos, en perfecto estado de salud.

El Círculo, como coloquialmente le llamamos los cordobeses, alberga un rico patrimonio histórico y artístico, habiendo girado siempre su eje de actividad en torno a la cultura.

Quizás por ello –nunca es tarde si la dicha es buena- la Consejería de Cultura, el pasado 31 de mayo, incoó el pertinente expediente para su inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, como Bien de Interés Cultural (BIC), con la tipología de monumento.

Con humildad, aunque sin complejos, como Asociación Cultural que en 2018 cumplirá los treinta años de existencia, desde Génesis aplaudimos hoy el merecido reconocimiento.

III

Desde su creación, la Asociación Sociocultural Génesis ha desarrollado –como todos venimos disfrutando– una fértil actividad cultural y recreativa, al tiempo que ha ido cimentando la hermandad entre los asociados, protagonistas activos y pasivos, de forma que, estrechando, estrechando lazos, celebraremos, Dios mediante, como la entidad y sus gentes merecen, el ya cercano 30 Aniversario. 

Durante estos años se han sucedido visitas y paseos culturales, disertaciones y charlas, talleres y cursos, viajes y excursiones, música, poesía y teatro. Eventos todos que avivan el alma y los sentidos y en torno a los cuales se ha ido conformando el grupo humano que hoy conocemos. Patrimonio inmaterial –como ahora se dice– que, sin duda, merece la pena cuidar y conservar. Por supuesto sin olvidar el buen beber y el mejor yantar, o viceversa, que tanto nos gusta y caracteriza.

Pero un pregón es también sentimiento. Esta noche, quisiera especialmente rememorar, con agrado, los buenos momentos en la primera directiva de la que forme parte. Presidía Ángel Luis y la conformaban  Tomás de Haro (Vicepresidente), Paco Linares (Secretario), Juanma (Tesorero), y los vocales Antonio Pérez, Queca, Chelo y el que os habla.

Esta fue la Directiva que en el año 2006 modificó los Estatutos de 1988 para adaptarlos a la normativa vigente. Un trabajo del que todos, Directiva y Asamblea de la época, nos sentimos orgullosos.

En 2012, tuve, asimismo, el honor de ser elegido Presidente por la Asamblea General, responsabilidad que pude desempeñar gracias a mi Junta Directiva: Dionisio (Vicepresidente), Mercedes Contreras (Secretaria), Pepe Ortega (Tesorero) y los vocales Fátima Gómez- Luengo, Rosa, Mariluz, María José, Miguel Arias y Rosa Fernanda, y Queca, que está en todas partes. Un abrazo para todos.

Y hoy, por fin, he llegado a pregonero improvisado de la Gala anual de la Asociación. ¿Y cómo ha sido eso?

Os responderé con una anécdota.

En cierta ocasión le preguntaron al torero Juan Belmonte en un festejo benéfico que, en calidad de Gobernador Civil, presidía un antiguo banderillero suyo:

-         ¿Maestro, es verdad que este señor gobernador ha sido banderillero suyo? ¿Cómo se puede llegar de banderillero de Belmonte a gobernador?

A lo que el maestro de Triana respondió:

-         Pues como va a ser, degenerando.

IV

No se alarme el respetable que ya remato la faena, espero que sin pitos y sin aviso, pero no quisiera terminar sin hacer una evocación –y me pongo ahora un poco más serio, si cabe– al espíritu de Córdoba a través de sus distintas épocas.

Y es que “El “Poema de Córdoba”, de Romero de Torres, se me vino presto a la mente cuando amablemente me empujaron a proclamar esta Gala. Así:

-       La Córdoba Guerrera, representada por Gonzalo Fernández de Córdoba y Enríquez de Aguilar, el Gran Capitán
-       La Córdoba Barroca, de D. Luis de Góngora.
-       La Córdoba judía, de Maimónides.
-       La Córdoba cristiana de San Rafael, el ángel custodio de la ciudad.
-       La Córdoba romana, de Séneca.
-       La Córdoba religiosa, de San Pelagio.
-       La Córdoba torera, representada por Lagartijo, primer gran Califa del toreo.

Constituyen la expresión de siete épocas espirituales e históricas en el ambiente cordobés.

Que bella alegoría de la ciudad de Córdoba, realizó el pintor a través de sus personajes históricos más ilustres.

Evocando el pasado quiso dejarnos su visión de cómo influye éste en la psicología de las gentes cordobesas.

Por eso, desde el salón que lleva su nombre, y con el permiso de la autoridad competente, Chiqui, doy por inaugurada esta Gala de Génesis 2016.

¡Que empiece la fiesta! ¡Que corra el vino! ¡Abramos nuestros corazones de par en par a la amistad y a la alegría!

Sintámonos guerreros, poetas, filósofos y toreros y encomendémonos a San Rafael para disfrutar, sabiamente, esta noche y el que se pase, tiempo tendrá de arrepentirse mañana.

Córdoba, 24 de junio de 2016.

Francisco de Paula Oteros Fernández



VÍDEO CURSO 2015-16
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jueves, 23 de junio de 2016

ALEGRÍAS DE CÁDIZ

Fueron a coger coquinas
los Voluntarios de Cádiz
fueron a coger coquinas
y a la primera descarga
olvidaron las carabinas...

No podía ser de otro modo. En Cádiz, todo rebujado. Como siempre. La letra de las Alegrías que acababa de escuchar no hacía sino confirmárselo.
La Ciudad de Cádiz, fiel a los principios que ha jurado, no reconoce otro Rey que al Señor Don Fernando VII”. Recordaba esa frase desde muy niña, cuando la leía cada vez que visitaba el museo con su padre. Habría que ver a aquella gente, plantando cara al francés hace dos siglos ya.
Se abrochó la trenca antes de salir del tablao y enfilar la Plaza Mayor. El invierno seguía en todo lo alto. Seguro que por ahí abajo, ya no hacía tanto frío. Incluso habría gente mariscando. “Madrid es lo que tiene”, se dijo.
A esa hora no había forma de encontrar un taxi. “Joder, qué hambre”.
Para engañarla, se encendió un cigarrillo. “El último hasta mañana, lo juro”. No le quedó más remedio que empezar a andar, para no quedarse congelada en la parada.
Hacía más de un año que no compartía piso con nadie y, al abrir la puerta, lo agradeció una vez más. Las cosas, como a ella le gustaban. Se dirigió derecha a la cocina, conteniéndose para no asaltar la nevera anárquicamente. Tampoco había mucho con lo que guerrear. Huevos, algo de verdura, un cartón de leche y pan de molde. Buscó ansiosa en la alacena. “¿Quedarán patatas?” No había ni una.
“Habrá que hacérsela a la francesa”. Los franchutes, una vez más. Las cocineras gaditanas, como tenían poco aceite, batían el huevo con la sal precisa y liaban la tortilla antes de ponerla en el plato. Sin patatas. El asedio durante la Guerra de la Independencia sustrajo a Cádiz de cosas básicas, como las patatas que alegraban la tortilla antes de que llegara Pepe Botella.
No estaba mala, tenía el punto de sal y el aceite justo. Se ayudaba con el pan de molde y ya parecía que el invierno no era tan crudo. No le apetecía trabajar al día siguiente. Lo del tablao como algo eventual no estaba mal, otra cosa era pensar en aquello como algo definitivo. ¡Ni hablar!
Tras terminar de picotear, sintió la necesidad de encenderse otro cigarrillo. “Este sí que es el último hasta mañana, lo juro”. Lo hizo con parsimonia, recostada en la silla de la pequeña cocina. El humo, deshecho en volutas, fue ascendiendo lentamente en jirones al mismo ritmo que sus pensamientos...
 “Más que en Cuchilleros, deberías estar trabajando en la Biblioteca Nacional ¿Has olvidado a qué fuiste a Madrid? Para algo te has licenciado en Historia y has ganado esa beca, digo yo”. La monserga más repetida cada vez que la telefoneaba su padre “¿Qué hay de esa Tesis a medias? Deberías retomarla”.
Esas mismas volutas que la habían sumergido en aquella abstracción son las que la sacaron de su ensimismamiento. Aplastó el pitillo contra el cenicero con morosidad, mecánicamente. Faltaba poco para que comenzara a clarear, aunque aun no se oía el ajetreo de los estorninos. Se desvistió deprisa, sintiendo frío. Cuando apagó la luz, justo antes de dormirse, los escuchó cantar al fin.
Durmió de un tirón, con ansia. Era de esas veces en las que uno no recuerda qué ha soñado, aunque está seguro de haber sufrido algún tipo de desarreglo onírico. Descorrió la cortina y miró por la ventana. Esto de empezar el día cuando la gente ya sale de las oficinas para comer, me mata. Aunque no me queda otra. El sueldo no es malo, ni bueno tampoco, aunque es lo único digno que he encontrado. De algo me ha servido el emperre de mi madre con eso de que bailara desde pequeñita. Qué flamenca ha sido siempre mamá para todo...
Como cada tarde, a las ocho más o menos, comenzaba a llegar al tablao el personal. Había que ir preparándolo todo antes de que arribaran los primeros clientes. Las bailaoras compartían un camerino ridículo en el que calentaban los músculos antes de actuar, se maquillaban, planchaban ellas mismas las batas o los trajes que iban a usar y charlaban hasta que les tocaba salir.
Aun faltaba una hora larga para su número cuando Joaquín Heredia, el dueño del tablao, pidió permiso y entró en el camerino. Como siempre, se le veía contento.
“Niñas, esta noche hay algo importante que celebrar –comenzó-. Nos vamos de tournee. Manolito Núñez ha conseguido cerrar, por fin, la gira por Francia. Hoteles de tres estrellas y buenas dietas, aparte del sueldo.”
Lógicamente, la noticia fue bien recibida por las artistas. Algunas ya empezaron a deleitarse pensando en el viaje, los hoteles y el dinero extra. No era para menos: salir de la rutina del tablao, cambiar de aires, sorprender a un público receptivo.
Magdalena nunca había bailado fuera de Cuchilleros. De hecho, llevaba muy poco haciéndolo para poder seguir tirando en Madrid. Justo desde que renunció a la beca. Ciertamente, le seducía la idea.
Fue entonces cuando Heredia sacó su pitillera y el encendedor y le ofreció un cigarrillo. “El último de hoy, lo juro”. La pitillera llevaba las iniciales del hombre grabadas en la tapa. El mechero era de oro, propio de la gente de rumbo. Cuando se lo acercó para dar lumbre al pitillo, Magdalena pudo leer la marca: Dupont.
El nombre le llamó la atención. Hacía mucho tiempo que no la recordaba pero, en ese momento, le vino a la mente la anécdota que su padre contaba de vez en cuando en casa. Era una historia bien conocida y aireada en las reuniones familiares desde siempre. Resulta que el tatarabuelo de su abuelo había sido el famoso General Morla, quien rigió el destino militar de la ciudad de Cádiz durante la Guerra de la Independencia. Su padre no se cansaba de recordar que  Morla, su antepasado, recibió al vencido general Dupont, que bajaba prisionero con su ejército hacia la bahía gaditana. Y proseguía recordando que, con sus mariscales, sería recluido en el castillo de San Sebastián, en donde se le servía de comer lo que en casa de Morla se cocinaba.
“Por una buena temporada, Dupont tuvo que cambiar los pichones en fricasé, los pavitos cebados a la rabigote o las roelas de ternera en fricandó por potaje de bacalao con garbanzos y espinacas, cocido, mondongo o manteca de cerdo”. Y siempre terminaba con la misma frase, lleno de orgullo: “No puede haber más grandeza de espíritu en un general vencedor”.
“¡Magda espabila que, después de estas bulerías, actúas tú!”
Le fue difícil salir de su mundo. Tenía que bailar.
Se sentía bien esa noche. Era uno de aquellos días en los que su baile tenía pellizco. Los focos le molestaban un poco, quizá porque estaba habituada a los del tablao de Madrid y los de este local de Burdeos estaban dispuestos de una forma algo extraña. La gira había comenzado hacía cinco días y esta era su tercera actuación.
Al acabar, la obligaron a saludar un par de veces. “Parece que les han gustado las Alegrías, me estoy ganando el sueldo”.
Fue en ese segundo saludo, con las luces del local encendidas, cuando lo vio sentado en una mesa de la segunda fila.  Estaba solo, no compartía el velador con nadie…
Aquella noche, Magda no durmió en el hotel de la rue Clemenceau en el centro de Burdeos. Amaneció en una casa de dos plantas, en pleno campo.
Arnaud y ella se entendían, desde la noche anterior, en un francés tosco pero más que suficiente si dos quieren conocerse. La luz, la disposición de la cama, los cuadros, el espejo sobre el buró eran nuevos para Magdalena. No los recuerdo de anoche ¡Dios mío, qué guapo es!
“Bonjour, ma chérie!”, se le escapó a Arnaud desde la ducha.
“Hola, buenos días ¿qué hora es?”
“La de ir a comprar al mercado. Hoy cocino yo”.
Magdalena se revolvió feliz bajo el edredón y se entretuvo en ver cómo el sol incidía sobre el parqué recién acuchillado. “Ciertamente, me muero de hambre. Siendo la hora que es, en este país la gente debe haber ya almorzado”.   
En lo que tardó en levantarse Magdalena de la cama, ducharse y volver al mundo real, a Arnaud le dio tiempo de volver del mercado cargado de bolsas.
Cuando lo vio, Magda enarcó las cejas mostrando sorpresa.
“¿dónde vas con todo eso?” preguntó.
“El salmogejo y los camagones se acabaron por hoy. Los vas a cambiar por una estupenda sopa bullabesa y, de segundo, quiche lorraine. Typical French!”
Magda lo dejó hacer, a su aire. Se notaba que a Arnaud le gustaba la cocina y manejaba los tiempos, como un torero de arte.
Para empezar, la bullabesa: sirvió el pescado en una fuente, el pan en otra y el caldo en una sopera. Mientras, la quiche se estaba terminando de hacer en el horno.
”Hay que servirla muy caliente, así que vete apurando la sopa”.
Magda disfrutó de cada instante de la comida. Sintió cómo los sabores, las texturas, la reconciliaban de nuevo con el mundo. “Para alcanzar el nirvana, ahora sólo me hace falta un pitillo. Esta semana dejo el tabaco, lo juro”. Hizo una mueca de disgusto. Demasiadas veces se había hecho ya ese propósito.
La sacó de su abstracción un pequeño grabado que vio colgado en una pared del espacioso comedor. Lo que le llamó la atención es que era obra de su cocinero por aquel día, como atestiguaba la firma, “Arnaud D.”, y sintió curiosidad por la “D” solitaria.
“Arnaud, ¿qué esconde esa inicial?”, preguntó con aire misterioso.
“Esa “D” corresponde a la primera inicial de mi apellido, Dupont”. Arnaud permaneció un momento callado, rumiando algo en su fuero interno.
“¿me dijiste que eras de Cádiz, no? Pues verás lo que acabo de recordar. Un antepasado de nuestra familia, el general Dupont, estuvo preso allí después de ser derrotado por vuestro ejército, cuando la invasión del gran Napoleón. Y mi padre siempre nos contaba que estuvo recluido en una fortaleza militar, desde la que veía el mar, mientras se entretenía traduciendo a Horacio”.
Magda lo miraba con los ojos como platos, sin fuerzas para interrumpirlo.
“¿Sabes lo que más me gustaba de esa historia cuando la oía de niño?”, prosiguió Arnaud. “Tengo grabado en la memoria que cierto general que mandaba en Cádiz se ocupó personalmente de que mi  tatarabuelo comiera cada día lo que en su casa se cocinaba y hacía enviar a la prisión con toda la solemnidad posible”.
A Magdalena Morla todo empezó a darle vueltas. El círculo se había cerrado…
        
           Enrique García Luque

sábado, 28 de mayo de 2016

FERIA EN HONOR A NTRA. SRA. DE LA SALUD

El pasado jueves 26 de mayo nuestra asociación se dio cita en el recinto del Arenal para celebrar su tradicional almuerzo de la Feria en Honor a Nuestra Señora de la Salud.
Esta convivencia familiar ha tenido como marco este año la Caseta de la Hermandad del Huerto.
Tras el almuerzo la fiesta continuó entre sevillanas y rumbas y nuestros más pequeños aprovecharon la distracción y diversión de los mayores para arrastrar a algún papá o abuelo y darle un paseo por la Calle del Infierno. 

miércoles, 20 de abril de 2016

Abbas Ibn Firnas

El pleno municipal del Ayuntamiento de Córdoba, este pasado martes 12 de abril, ha aprobado por unanimidad que el aeropuerto de la ciudad pase a llamarse “Aeropuerto de Ibn Firnas”

¿Y quién era ese personaje para tal honor?
Basta profundizar un poco en internet para saberlo.

Se trata de un poeta, astrólogo, alquimista, músico y físico que vivió durante el Emirato de Córdoba. Nació en Ronda en el año 810 JC y murió en Córdoba el 887 de la misma Era.
Y su principal hazaña por la que se le conoce es por haber realizado el primer vuelo conocido. Nada de Leonardo da Vinci, los Montgolfier o los hermanos Wright. El primero que voló fue Ibn Firnas.

Se le conocen dos vuelos. El primero en el año 237 de la Hégira (año 852 de Jesucristo). Se sabe que lo realizó lanzándose desde el alminar de la Mezquita de Córdoba y que dio con sus huesos en el suelo. El aparato que utilizó era más lo que hoy es un paracaídas.
El año 237 H corresponde al final del gobierno del emir Abderramán II, que murió el 238.
Debemos saber que ese alminar desapareció al ser derribado por Abderramán III con motivo de la ampliación del patio y construcción del nuevo alminar, y del que sólo quedan los cimientos.
Es interesante observar cómo el desarrollo va ligado a la riqueza. Voy a citar varios hechos puntuales de ese reinado: acogimiento del músico Ziryab, construcción de las mezquitas de Jaén, Barcelona y Gerona, y ampliación de la de Córdoba. Y acogimiento de sabios en la corte, pues en el caso de Ibn Firnas se sabe que formaba parte de ella.
¿Y ese desarrollo literario y científico se basaba en el económico?
Pues el año 237 H, que es cuando se realiza ese primer lanzamiento al aire, es posiblemente cuando se acuña mayor numerario con Abderramán II.

Abderramán II, dirham del año 237 H, ceca de Al Andalus
Peso: 1’8 gr; diámetro: 22 mm
El año del primer vuelo

En el referido año 237 H es cuando se da el mayor número de variantes en los dírhames, y suelen ser sencillos y sin adornos.

El segundo experimento aeronáutico de Ibn Firnas se sitúa en el año 261 H (875 JC)

Muhammad I, dírham del año 261 H, ceca de Al Andalus
Peso: 2’6 gr; diámetro: 37´7 mm
El año del segundo vuelo

Ya gobierna Al Andalus el emir Muhammad I, y como se puede observar se ha producido una evolución en la numismática. Son piezas muy mejoradas estéticamente y con una escritura evolucionada.
En este momento nuestro personaje realiza un verdadero vuelo lanzándose desde una colina de La Arruzafa. Ahora no se trata de un paracaídas sino de un artefacto a especie de alas de madera y plumas que le permite volar. Es cierto que sufrió un accidente aparatoso fracturándose las dos piernas pero llegó a identificar sus errores, pues al aparato le faltaba una cola.

Juan Manuel López Márquez


sábado, 2 de abril de 2016

LA RENDICIÓN DE BREDA


Breda es una ciudad situada en lo que hoy es Holanda, y que formaba parte de ducado de Brabante. Su importancia estratégica la convirtió en las guerras de Flandes en pieza codiciada.
La ciudad de Breda fue conquistada por los Tercios españoles en 1625, siendo entregadas las llaves de la ciudad por su gobernador Justino de Nasseau al general de los Tercios Ambrosio de Espínola. Continuaría en poder de España hasta 1637 en que volvió a poder de los holandeses.
Pasaría desapercibida dicha conquista a no ser por el cuadro de Velázquez titulado “La rendición de Breda” o “Las lanzas” que se conserva en el Prado.
Personalmente siempre me ha llamado la atención de dicho óleo la belleza del caballo, situado en una posición no habitual en la pintura, en primera línea y visto por detrás.

Pero no será el análisis estético de este cuadro lo que desarrollaremos sino de algunas piezas numismáticas contemporáneas a dicho acontecimiento.


Alberto e Isabel, patagón de Bruselas, no datada
Peso: 27´5 gramos; diámetro: 42 mm.


Anverso: ALBERTVS ET ELISABET DEI GRATIA
Reverso: ARCHID AVST DVCES BVRG ET BRAB

En anverso los bastones de Borgoña
En reverso escudo de armas coronado con los cuarteles de Castilla y León, Granada, Aragón, Sicilia, Austria, Borgoña moderno y antiguo y Brabante. Y rodeado del collar de la Orden del Toisón de Oro

Isabel Clara Eugenia, que ese es el nombre de esa Elisabet, era hija de Felipe II y su tercera esposa Isabel de Valois. Y era de entre sus hijos la predilecta, tanto que sólo a ella le permitía indagar en sus documentos y servir de consejera.
Contrajo matrimonio con su primo Alberto de Austria, siendo soberanos de los territorios de Países Bajos, e Isabel como gobernadora desde la muerte de Alberto en 1621 hasta su fallecimiento en 1633; pues al referido fallecimiento sin sucesión los territorios volvieron a la corona española.
Los patagones son de las monedas de mayor tamaño acuñadas en España. Vulgarmente se les llamó “tejos”; esta palabra, en desuso hoy, se mantiene en el dicho de “tirar los tejos” que como sabemos es una invitación al matrimonio.


Felipe IV, escalín de Amberes, 1625
Peso: 4´95 gr

Anverso: PHIL IIII. D.G. HISP ET INDIAR REX
Reverso: ARCHID(uce) AVST(riae) DVX BVRG(undiae) BR Z(elanda)

León rampante sosteniendo escudo con las armas de Austria y Borgoña antiguo. Mano como marca de ceca de Amberes.
En reverso el mismo escudo que en el patagón anterior con la añadidura de los escusones de Portugal y Flandes-Tirol, y fecha de 1625

Era 1/8 de patagón, y similar a 2 reales españoles de la época en peso y tamaño.
El escalin o schilling de 12 pfening o dineros, provenía lingüísticamente del bajo latín "schelingius". Su valor osciló entre 10 sueldos (el de Lieja) y 6 (el de Amsterdam).
En este caso tenemos una moneda acuñada el mismo año, 1625, de la rendición de Breda. En ese momento, ya fallecido su esposo, Isabel Clara Eugenia había pasado a ser gobernadora de los Países Bajos y asumiendo la soberanía su sobrino Felipe IV.

Juan Manuel López Márquez

miércoles, 9 de marzo de 2016

LA MODA FEMENINA EN LA PINTURA

La pintura, al igual que otras artes, resulta un instrumento muy valioso para conocer modos y costumbres de otras épocas. En concreto, en lo que aquí nos interesa, sobre el modo de vestir. Tenemos vestigios históricos o arqueológicos que nos pueden aportar algunas ideas sobre épocas pretéritas, pero es muy fácil que el paso del tiempo les haya terminado afectando. También la literatura, pero por muy precisa que sea nunca podrá equipararse a la imagen visual. Por lo tanto, a falta de fotografía o cine, la pintura se convierte, quizás junto con la escultura, en la más útil de las artes para nuestro estudio.
Si visitamos un museo y examinamos la pintura profana desde el punto de vista del vestido, veremos que en cada sala nos encontramos un estilo homogéneo, puesto que las salas se suelen distribuir según épocas y países. Por tanto, llegamos a la conclusión de que el modo de vestir está influido por condiciones morales, culturales, económicas, etc., de ahí que en ocasiones nos encontremos con un mayor gusto por lo exuberante o por lo ostentoso y en otras se prefiera lo simple o austero.
La otra tónica evolutiva sería la que marcan dos tendencias opuestas: bien resaltar a la propia mujer, la belleza de su figura; o bien que el vestido sea un fin en sí mismo, objeto principal de belleza, convirtiendo a la mujer en un simple perchero o maniquí.
Para este trabajo me he encontrado con dos importantes limitaciones: una, no existe una pintura de suficiente calidad y detalle como para que nos pueda servir hasta bien entrada la Edad Media; la otra, hasta el Siglo XV toda la pintura es religiosa, por lo que está determinada por factores ajenos al modo en que en esa época vistiesen las féminas.
Por ello, comenzamos este estudio con el optimismo y la apertura al mundo propios de la Baja Edad Media, continuaremos con el Renacimiento y su pasión por la figura humana; el exceso y la exuberancia del Barroco; y la Ilustración y su vuelta a los principios clásicos.

LA MODA FEMENINA EN LA BAJA EDAD MEDIA
Normalmente solemos imaginar la Edad Media como una época oscura, de gentes de vida austera y gustos primarios que veían el mundo a través de una pequeña ventana desde construcciones de gruesos muros de piedra.
Siendo cierto que se trató de una época de escaso desarrollo económico, en la que la inmensa mayoría de la población sólo podía pensar en trabajar para sobrevivir, sin embargo las pinturas que nos han dejado muestran un gusto evidente por los colores vivos.
La pintura medieval podría definirse en cuanto al color, por la utilización de colores primarios, muy vivos, y por una luz que emerge de las propias figuras, contrariamente a lo que sucede en el Barroco, en el que los protagonistas reciben una luz externa incluso al propio lienzo.
En cuanto a la moda, en esa época la gente del pueblo no cuida su indumentaria, únicamente busca en ella abrigo y comodidad, de ahí que no se llegue ni tan siquiera a teñir la ropa.
Se da la circunstancia de que los pigmentos necesarios para teñir la ropa de una forma efectiva suelen ser muy caros, al elaborarse en países lejanos, por lo que solamente están al alcance de una minoría muy selecta.
Es en la época de las Cruzadas cuando algunos nobles entran en contacto con la moda oriental, mucho más rica y colorida, y de vuelta a sus castillos traen consigo prendas para sus mujeres y los codiciados pigmentos que sirven para darles color. Y la nobleza de la época comienza a lucir el color, junto con las joyas y las piedras preciosas, como una señal de ostentación de significación de su riqueza y poder.
PINTURAS DE LAS MUY RICAS
HORAS DEL DUQUE DE BERRY
Humberto Eco, en su Historia de la Belleza escribe lo siguiente: “Para manifestar su poder, los señores se adornan con oro y joyas, y se cubren con ropas teñidas con los colores más preciosos, como el púrpura. Los colores artificiales, que proceden de minerales o vegetales y son objeto de complejas elaboraciones, representan, por tanto, la riqueza, mientras que los pobres se visten exclusivamente con telas de colores desvaídos o modestos”.
Dado que la mayor parte de los cruzados provienen de Francia, es ese país el que se muestra a la vanguardia de las nuevas tendencias, y así será hasta hoy.
En pintura, la colección que mejor serviría para mostrarnos la moda femenina bajomedieval sería un libro de horas iluminado, Las muy Ricas Horas del Duque de Berry, elaborado por los hermanos Limbourg, cuyo original se encuentra en el Museo Condé, en el castillo de Chantilly. 

PINTURAS DE LAS MUY RICAS HORAS DEL DUQUE DE BERRY
Como se puede ver, las damas visten prendas de colores variados, pero generalmente vivos, aderezados con incrustaciones de pedrería y oro. Es ese gusto por el color lo primero que llama la atención.
Pasando a otros aspectos de su indumentaria, vemos que su aspecto es muy cuidado, nada desaliñado, con cabellos recogidos o trenzados y siempre adornados con un tocado.
Los vestidos cubren casi toda su anatomía, dejando solamente a la vista la cara, el cuello y las manos. Escotes cuadrados o inexistentes. Pese a ello, las telas parecen ser livianas y en la parte superior ceñidas, por lo que no ocultan las formas del cuerpo femenino.
  MODELO DE VALENTINO
En el siguiente capítulo veremos cómo en el Renacimiento se progresa en el gusto por la figura femenina, lo cual se traduce en la moda, y de ahí se evoluciona hacia modelos totalmente opuestos.
Como despedida, veamos en este modelo de Valentino que la moda bajomedieval, con escasos retoques, podría ser perfectamente homologable en nuestros días. Como dice el  Eclesiastés, nada luce nuevo bajo el sol.




Manuel Del Rey Alamillo



          

domingo, 6 de marzo de 2016

RUTA CÓRDOBA COLONIA PATRICIA


Tal como estaba programado, el pasado sábado día 5 de marzo daba comienzo a las 11,00 horas la Ruta Córdoba Colonia Patricia acompañados de nuestra simpática guía Maribel Gutiérrez que nos fue dando una visión del esplendor de nuestra ciudad como capital de la provincia Bética de la Hispania romana.
Durante el recorrido fuimos visitando algunos de los vestigios que se conservan actualmente y que dan fe de la importancia de nuestra ciudad dentro del Imperio Romano como son las cloacas de Antonio Maura, que entre otras utilidades eran las de canalizar las aguas fecales y de lluvia provenientes del anfiteatro romano localizado bajo el actual rectorado (antigua Facultad de Veterinaria), de una aceitera cercana o viviendas; los mausoleos junto a Puerta Gallegos (puerta oeste de la ciudad); la copia del Thoracata que se encuentra en la sede de Hacienda de la Junta de Andalucía; el Templo Romano situado junto al ayuntamiento; las murallas del Edificio Riyad; y por último, el baptisterio y la cripta que se encuentra en la Diputación de Córdoba. Siempre acompañados de las explicaciones didácticas a lo largo de la ruta de nuestra guía Maribel que supo ganarse la atención y aprecio del grupo.
Para finalizar esta intensa jornada cultural y retomar fuerzas acabamos con un tapeo-convivencia en la Taberna El Cordobán.